Luis Manuel Delfín Ramos, operador de la ruta Ulúa Costera Antón Lizardo, publicó su versión de los hechos luego de ser despedido tras la difusión de un video en redes sociales donde fue señalado por presunta discriminación contra un hombre en silla de ruedas en Boca del Río.
El incidente ocurrió sobre la avenida Ruiz Cortines, a la altura de Plaza Mocambo, y fue difundido por el usuario Jesús Montalvo. Tras la viralización, Delfín Ramos fue separado de su empleo, se le retiró la licencia y se le impuso una sanción, según su testimonio.
En una carta publicada en su perfil de Facebook, Delfín Ramos afirmó que el video “muestra solo una parte de lo sucedido” y que la situación “ha provocado muchos malos entendidos, afectando gravemente mi imagen, mi trabajo y a mi familia”.
Explicó que la persona en silla de ruedas “frecuentemente aborda las unidades” y que “en distintas ocasiones ha presentado conductas agresivas, groseras e incluso peligrosas”, situación que dijo, ya había sido reportada por operadores y usuarios.
Sobre el día de los hechos, señaló que se encontraba detenido en el semáforo con la unidad llena cuando la persona “se acercó de manera imprudente y colocó su mano dentro de la puerta de la unidad, poniendo en riesgo su integridad física y la seguridad de todos”. Aseguró que fueron los pasajeros quienes le alertaron.
“Encendí las intermitentes, descendí de la unidad y traté de dialogar con él con respeto, explicándole que no podía actuar de esa manera y buscando una forma segura de ayudarle”, escribió. Agregó que intentó que subiera de forma segura pidiéndole moverse a la banqueta para orillarse.
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Delfín Ramos indicó que la situación se complicó “por su actitud y por las condiciones de seguridad dentro de la unidad”, por lo que continuó la ruta priorizando la seguridad de los pasajeros. “En ningún momento actué por discriminación ni por falta de humanidad”, sostuvo.
El operador afirmó que fue separado de su trabajo “de manera inmediata”, no se le cubrió su jornada laboral de ese día, se le retiró la licencia y se le sancionó “sin que previamente se investigara a fondo lo ocurrido ni se escuchara completamente mi versión”.
“No busco confrontación ni justificar situaciones, únicamente pido que también se escuche la versión completa de los hechos antes de emitir un juicio”, expresó.
Agradeció a pasajeros que, dijo, han dado su testimonio, así como a familiares y amigos por su respaldo.
Hasta el cierre de esta edición, la empresa de transporte Ulúa no ha emitido una postura oficial sobre el despido ni sobre el protocolo que siguió. Tampoco se ha difundido la versión completa del usuario en silla de ruedas involucrado en el incidente.
