El director de la DEA, Terrance Cole, advirtió que la acusación contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, “es apenas el inicio de una serie de acciones legales contra funcionarios mexicanos”, durante una comparecencia ante el Senado de Estados Unidos.
Cole afirmó que “narcotraficantes y altos cargos gubernamentales en México han mantenido complicidad por años” y aseguró que Estados Unidos “perseguirá a dichos responsables”.
En paralelo, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, exigió al gobierno de México intensificar la lucha antidrogas y advirtió que, “de no hacerlo, Estados Unidos se verá obligado a intervenir directamente”.
Ambos funcionarios reconocieron que existe “una cooperación sin precedentes” por parte de la administración mexicana. Sin embargo, subrayaron que el presidente Donald Trump “demanda resultados más contundentes” en materia de seguridad.
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La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las medidas sugeridas por Washington por considerarlas “violatorias a la soberanía nacional”. El gobierno estadounidense, según lo expuesto por Hegseth, no descarta desplegar tropas en suelo mexicano.
Hasta el momento, la Fiscalía General de la República no ha emitido información pública sobre la acusación mencionada contra el gobernador Rocha Moya. El mandatario sinaloense tampoco ha fijado postura tras las declaraciones de Cole.
El caso se da en medio de la relación bilateral en materia de seguridad, donde México y EE.UU. mantienen operativos conjuntos contra el tráfico de fentanilo y organizaciones criminales.
