Por Ruperto
Se hizo en la capital
una marcha sorprendente
en donde un buen contingente
hace su festejo anual,
se manifiesta el carnal
que se mete mariguana,
de que si le da la gana
de meterse su churrito
para ponerse loquito
no le suenen la macana.
Dicen que es muy relajante
si están algo deprimidos,
y cuando se sienten idos
también es estimulante,
piden de hoy en adelante
se les permita fumar
sin que tengan que pasar
la vida sintiendo miedo,
señalados por un dedo
que los ha de denostar.
Es un problema complejo
para nuestra sociedad
que chavos de corta edad
le están metiendo parejo,
claro esto es sólo el reflejo
de los cambios galopantes,
que se hicieron en instantes
y en pocas generaciones
tenemos muchas opciones
que las que teníamos antes.
La mota se debe ver
igual que una medicina
cual alcohol en la cantina
pal que le gusta beber,
nos debemos de poner
en los pies de quien la fume
para ver si se resume
como es su proceder,
y así poder entender
por qué es que la consume.
