“Entre un gobierno que lo hace mal y un pueblo que lo consciente hay siempre una complicidad vergonzosa”
Esta frase retrata a la perfección las razones por las que en la actualidad vivimos una situación tan difícil en muchos Municipios del país.
Los pueblos que han logrado un desarrollo integral en los que sus ciudadanos viven en condiciones económicas, políticas, religiosas y sociales con absoluta libertad, y además con un alto índice de desarrollo humano es porque existe un binomio formado por un gobierno eficiente y una sociedad culturalmente bien educada. Es común escuchar que Orizaba y Boca del Rio son ciudades ejemplo en el Estado de Veracruz.
La única explicación del por qué estas dos ciudades veracruzanas están siempre limpias y ordenadas es porque cuentan con gobernantes profesional y éticamente preparados para administrar los recursos públicos, pero además las personas que vive en esas ciudades colaboran para que su comunidad permanezca siempre en buenas condiciones.
En el caso de Tierra Blanca tenemos graves problemas por resolver, el origen de algunos de esos problemas han sido gobiernos ineficientes, pero tristemente -y aunque a algunos no les guste escucharlo- también por una sociedad con una muy escasa formación cívica y cultural.
Este binomio -gobierno y sociedad- es dañino cuando ambos toleran las cosas negativas.
Este ejemplo lo podemos ver claramente en el corredor gastronómico que se construye a un costado del parque central Benito Juárez entre las avenidas Serdán y Del Soldado en pleno centro de esta ciudad de Tierra Blanca; esta obra se diseñó, presupuestó e inició en el pasado gobierno morenista 2022-2025; de acuerdo a la ley de obras públicas la fecha límite para que los gobiernos que concluyeron su mandato el pasado 31 de diciembre entregaran las obras concluidas al cien por ciento fue hasta el 31 de marzo de este año, sin embargo ya estamos en el mes de mayo y la obra aún sigue en proceso. Eso es opacidad y corrupción porque se está incumpliendo la ley.
En esta misma obra podemos observar a la otra parte del binomio -La sociedad-, como es posible que una obra que ni siquiera se inaugura aún ya esté casi permanentemente llena de basura, es común transitar por las mañanas en esa zona y observar que los depósitos para basura que ya fueron colocados están llenos y además se observan desechos en la entrada, en las bancas y en la explanada del citado corredor gastronómico.
Esa basura es responsabilidad de una sociedad carente de valores cívicos; la tarea de depositar la basura en su lugar no es responsabilidad del gobierno es responsabilidad de nosotros los ciudadanos; mejorar la imagen de este lugar es obligación cívica primero de los comerciantes de esta zona que deben llevar suficientes bolsas para depósito de la basura que generan sus negocios y segundo de las personas que asisten a consumir alimentos y dejan sus desechos en cualquier lugar.
Esto solo refleja que el primer gobierno municipal morenista de Tierra Blanca fue ineficiente y omiso, pero también refleja que nosotros como sociedad estamos fallando porque nos falta reconocer que hay problemáticas de nuestra comunidad que las provocamos con nuestras malas acciones.
Lo más grave de todo esto es que nuestros niños y jóvenes se están acostumbrando a ver que una ciudad sucia es algo normal.
Primero hagamos correctamente lo que nos corresponde como sociedad, y después de esto exijamos al gobierno que también realice sus funciones con profesionalismo.
El binomio de un buen gobierno y buenos ciudadanos nos dará como resultado mejor Tierra Blanca. Seguramente a algunos funcionarios públicos y también a algunos ciudadanos no les agrade leer estas expresiones porque bien cita el dicho popular: “La verdad no peca pero incomoda”.
