Por Ruperto
Domestícame primor
quiero comer en tu mano
disfrutar de lo profano
humedecido en tu humor,
conocer lo que es amor
a través de tu sentido,
despiértame estoy dormido
da luz a mi realidad
con la miel de tu bondad,
en el calor de tu nido.
He sido perro sin dueño
de la libertad esclavo,
medio loco, medio vago,
despreocupado y risueño,
siempre metido en un sueño
creando miles de aventuras,
sin límites, ni ataduras
y envuelto en mis fantasías,
música, danza, poesías
e infantiles travesuras.
Guíame por este mundo
sé mi brújula, mi faro,
manantial, aire, el amparo
y aflora en mí lo fecundo,
me entregaré en un segundo
seré tu siervo, tu rehén,
arrúllame en el vaivén
de las olas de tu mar
y enséñame a galopar
en los prados del Edén.
Te voy a cubrir de hinojos
y aposentarte en un nicho,
cumpliré con tu capricho,
complaceré tus antojos,
voy a mirarme en tus ojos
cantar con tu melodía,
pensar en ti noche y día
escuchando tu murmullo,
pregonaré que soy tuyo
y tú, mi gran alegría.
