Michael Torresini
Funcionarios del gobierno de Donald Trump estuvieron presentes en programas de televisión el domingo defendiendo las políticas económicas del presidente tras otra semana de mercados tambaleantes que llevaron al gobierno republicana a revertir el curso en algunos de sus aranceles más pronunciados. En el entretiempo el dólar está bajando frente a las divisas más fuerte: en los últimos años siempre estuvo entre entre 7 y 9 % por abajo del euro, y ahora está en 14%, pues se necesitan 1:14 para un euro. Aquí viene al caso acordaros que los tipos de cambio que nos dan aquí en México, es decir entre el dólar y el peso mexicano, no son una manera realística para saber cómo cotiza el USD, pues para este propósito hay que compararlo con euros, yenes o libras, no con MXN o COP. Encuentro la cosa muy interesante frente a mi sugerencia inicial que, si fuera Trump, en lugar de enemistarme a todo el mundo con los aranceles, en lugar de empezar una guerra comercial en contra de las bases más sanas del libre comercio, vaya, en lugar de volverme el “enemigo público número uno”, simplemente habría devaluado el dólar de un diez por ciento que evitaría todos los problemas que creó con su terca beligerancia, habría obtenido el resultado que tanto quiere así. Y con el doble resultado deseado de encarecer todo lo que se importa-y cuando digo todo quiero decir TODO y sin pelearse con nadie-y al mismito tiempo se habría podido exportar más ya que todo le saldría más barato a todo el mundo.
Parece que la gente no entienda que todo significa todo, esto lo veo a diario en el curso de mi trabajo cuando los pacientes no parecen entenderme cuando les digo que todo lo que sentimos lo sentimos por los nervios y que todos los nervios salen desde la columna hacia todo el cuerpo a través de las vértebras que, si no están en su lugar, son la única causa de todo, y su realineación la única solución.
Esto lo repito con mucha paciencia hasta que me entienden porque es comprensible que se dificulta su cabal comprensión, pues a uno le duele donde le duele, y es normal que estas molestias lejas desde la columna le dificulten lo que le explico: a uno le duele el hombro o el brazo y la causa son vértebras cervicales; a otro le duele la cadera, la pierna o la rodilla y la causa son las vértebras lumbares. Para aclar mejo la cosa os acuerdo que la parte central de la columna, es decir las vértebras torácicas, por lo regular no son incluidas en lo que digo, pues los brazos o las piernas no salen de allí…
Ayer escuché un interesante comentario con Ana María Vela: la señora hizo un cuadro completo de la literatura de todo Latinoamérica, centrándose en Mario Vargas Llosa por su deceso; allí nombró algunos cuentos que dieron origen a películas, que lamentablemente no son disponible, por lo menos en Netflix-que afortunadamente nos da la crema de la crema con Cien años de soledad de GGM y Pedro Páramo de Rulfo. Dos obras maestras que hay que ver.
