Michael Torresini
La gran-y triste conclusión de mi nota antecedente es que los latinoamericanos se liberaron de la esclavitud de los españoles en 1810 y ahora están votando para su nuevo colonizador-EEUU. Con razón decía Sócrates que sólo hay un mal, la ignorancia-y también tenía mucha razón Einstein cuando decía que hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana…
Pero hablar del tema a nivel internacional no va a cambiar absolutamente nada, mientras que si lo hago a nivel local debería obtener buenos resultados-digo debería ya que esto es lo que sugiere mi grande amiga la razón-misma que debería ser también la gran amiga de ustedes; así que de antemano os pido el uso exclusivo de su mente, y mejor dejando a lado cualquier conocimiento previo. En Norteamérica no hay más cultura que en México, pero todos entienden que sea la quiropráctica. Si tienen una molestia en cualquier parte del cuerpo empezando con la columna vertebral, van de una con un quiropráctico que los cura remetiendo en su lugar la o las vértebras que eran la causa de la molestia. Aquí van con un husero con resultados escasos y hasta contraproducente-o simplemente siguen la regla, van con un médico que le ordena radiografías y prescribe medicinas con escaso efectos-o, aunque bueno, de escasa duración.
Y luego, después de haber gastado mucho dinero y sufrido más desde-quien sabe-meses, años o décadas, tocan a mi puerta con un fajo de radiografías y papeles varios. Pero ni las imágenes ni las palabras los van a curar. Se puede ir en un quirófano-una pésima decisión. O acudir conmigo, le realineo las vertebras desplazadas y pasa todo. Si lleva poco, unos días, una sesión es suficiente, si lleva tiempo se necesitan una cuantas más-según el tiempo que las vértebras han estado fuera de su lugar. Conocimiento e inteligencia son dos cosas distintas, aunque seguido como en este caso, la falta del conocimiento acerca de la quiropráctica es la causa de un portamento que no coincide con los dictámenes de la lógica y la inteligencia. Botar dinero, padecer toda clase de molestias cuando yo puedo acabar con todo en unas sesiones de cinco minutos cada una sin ningún riesgo o menoscabo no es inteligente. Y menos aún si yo no cobro para la consulta, pues no vendo palabras, cobro sólo si curo y bajo el cobro más y más por cada sesión necesaria. Y ni siquiera es un problema si no le alcanza, sólo pido que entiendan bien que todo lo que sentimos lo sentimos por los nervios y todos los nervios salen en treinta y un pares desde la columna hacia todo el cuerpo a través de las vértebras que, si no están en su lugar, son la causa de todo-y su realineación la única verdadera solución. Si alguien me dice que le duele aquí o allá, significa que no entiende que todo significa todo. Os ruego, os pido de rodillas de entenderlo. Además, las pormenorizaciones no sirven para nada, hay un número de maneras ilimitada de estar mal, y una sola de estar bien, remetiendo las vértebras en su lugar.
