Michael Torresini
Últimamente se ha hablado de injerencismo por parte de Trump hacia México-quisquillas en comparación con lo que acaba de pasar en Colombia, un país que siempre tuvo gobiernos de derecha, que le quitaban el pan a su pueblo vendiendo los recursos naturales como el oro a compañías americanas. Petro fue el primerito presidente de izquierda-un ex guerrillero como Pepe Mujica que llevó a Uruguay a nivel primermundista. Petro sacó casi cuatro millones desde la pobreza, durante su gobierno Colombia prosperó más, superó Argentina en el PIB y fortaleció su divisa. Se necesitaban de 240 pesos colombianos hace cuatro o cinco años y ahora sólo dos cientos. Aquí se habló mucho del superpeso, pero el colombiano fue mucho más fuerte-la divisa más fuerte de Latinoamérica. Ah, no se le olvide que el tipo de cambio no tiene nada a que ver con la estabilidad de la divisa: el yen japonés vale la décima parte del peso mexicano y es mucho mejor de nuestra divisa-en línea con el dólar americano y el euro-lo único inigualable es el franco suizo: se necesitaban cuatro francos para un dólar en 1980 y ahora e franco vale más del dólar.
Pero volviendo a Colombia, todos pensábamos que la buena labor de Petro iba a ser continuada por Cepeda-se casi empataron en la primera y el domingo venció el candidato de extrema derecha sumó 49,7% de apoyos por casi el 48,7% del filósofo de izquierda Iván Cepeda. Entre un filósofo y un abogado defensor de narco y políticos corruptos, venció este último-la potencia de tío Sam es increíble: venció uno conocido por ser el defensor de políticos y empresarios acusados de corrupción, de paramilitares y de casos de alto impacto mediático. De la Espriella fue abogado del empresario Álex Saab, acusado de lavado de dinero y de ser el testaferro de Nicolás Maduro. Es un residente permanente de los Estados Unidos y quiso ser representante legal de Saab, sin tener la licencia obligatoria de la Oficina de Control de Bienes en el Exterior. Algunos dicen que es residente otros que es ciudadano americano-a lado de colombiano. Lo cierto, lo que sobresale es el olor nauseabundo de Trump que ya se siente claramente. No tuvo un hombre más fácil para ser su títere. Lo hizo vencer-sí o sí. Compañías despedían a empleados que no votaban por él, etc.
Venezuela con la fuerza, Colombia con la CIA. Hay una enorme diferencia entre las últimas-digamos injerencias: la primera fue con la fuerza y acabó con vidas humanas-pero finalmente le hizo bien al país: Venezuela era una receptora de migrante como EEUU desde la guerra-muy rica. Yo la visité durante unos meses en 1990 y 91-un paraíso. Paseaba por la avenida Sabanagrande en el mero centro de Caracas a las tres de la madrugada totalmente seguro y a gusto. Hice lo mismo en Bogotá y me atracaron…Colombia era peligrosa y ahora no. Venezuela era segura y ahora es el país más peligroso del continente, más aún que Haití. Acabo con mis sentidas condolencias al hermoso pueblo colombiano que sólo tuvo una oportunidad de asomarse al primer mundo.
