Michael Torresini
Al proponer que Europa se aboque, se dedique a crear su propia fuerza militar de disuasión, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, formalizó lo que parece un creciente sentimiento de desconfianza entre los miembros europeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). “Tenemos que aceptar que la administración del presidente Donald Trump tiene una nueva visión y nuevas ideas sobre las relaciones transatlánticas”, dijo Albares a la edición europea del diario cibernético Político. El señalamiento cuidó mucho de no implicar una ruptura con el país que el propio Albares calificó como el “aliado natural histórico” de Europa, pero abogó por la creación de una fuerza europea de disuasión, basada en la unidad. Esto lo copié, ahora falta comentar que Albares habla la lengua de Cervantes donde aBocar significa dedicarse, mientras aVocar es el termino legal que conocemos, avocar por algo es promoverlo.
Europa se está armando, está creando sus propias defensas por el egoísmo de Trump que prefiere gastar en la guerra contra Irán que cumplir con sus aliados seculares. Y no es ninguna coincidencia que Alemania fue la primera a ser castigada con el retiro de cinco mil efectivos desde sus bases militares, digo castigada por haber criticado esta guerra injusta contra uno de los países más antiguo del mundo. El radioescucha menos joven se acordará de los Shahs empezando con Reza Pahlavi de Persia que ahora se llama Irán y es una república islámica del golfo Pérsico con sitios históricos que datan del Imperio Persa, el imperio que fundó Darío I en el siglo VI a. C.
Ya he dicho que la ciudad de los rascacielos, la que alberga una cantidad enorme de dinero es de los judíos-que fueron los que orquestaron la caída de las torres gemelas con el ayudo de Bushito que quería el petróleo… Ahora Trump quiere ayudar a Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, que enfrenta graves acusaciones internacionales de genocidio y crímenes de guerra. Trump quiere el petróleo árabe, así como lo querría Bush hijo. Así como quiere que Venezuela se vuelva su estado número 51, pues tiene las reservas más grandes del planeta, pese al hecho que en la actualidad sólo extrae un millón de barriles diarios-contras los trece millones que extrae EEUU, once Rusia, nueve Arabia saudí, cinco Canadá, China, Irak, e Irán con tres millones-casi el doble de México.
Una cosa interesante sobresale desde estos números: EEUU extrae menos de lo que extraía, mientras Canadá más, mucho más, pues no llegaba a dos millones.
