LAS CAMINATAS
Uno Puede rememorar alguna caminata de apoyo a alguien. Yo Mero hice una, alguna vez, aquella fue en Washington, cuando hospedado cerca de la Casa Blanca esa misma noche ganó Barack Obama y había fiesta en la calle de Pennsylvania. Allá me fui con la turba que cantaba porque Bush se iba al carajo, o a su casa. Ya era medianoche, los resultados habían llegado y los canijos de la seguridad del Servicio Secreto, al ver a tantos americanos brindando por la llegada del primer hombre de color a la Presidencia, apagaron las luces. El ganador Obama no estaba allí, andaba en Chicago, pero la fiesta era americana.
Pero encontré entre los columnistas, como Héctor de Mauleón, una alegoría a la felicidad que están viviendo los mexicanos por haber liderado el grupo y con 9 puntos, hoy vamos por el destino final, ganar o irse del Mundial.
LA FELICIDAD MEXICANA (HECTOR DE MAULEON)
“Sencillo, descriptivo, pero sin críticas o ataques para nadie, hace unos días corrió por las redes sociales un video que nació en TikTok (https://shorturl.at/pnIfs) grabado tras el juego inaugural del Mundial entre México y Sudáfrica. Lo produjo un colectivo de jóvenes encabezados por Ronald Hernández, director ejecutivo de QuéParió!, que se reconoce como una comunidad donde “nos burlamos de todo”. En una de sus cuentas, @Pinche.Bolillo, sin embargo, mostraron lo contrario al difundir un video de apenas dos minutos que sacude profundamente al describir, sin planteárselo, la sociedad distópica en la que sin desearlo nadie, probablemente, vivimos. El video se hizo viral, pero no tanto por la fuerza de su cuenta –de hecho, apenas si superaba las 20 mil visualizaciones hasta ayer, sino porque, en una iniciativa que permite múltiples lecturas, fue reproducido por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y enviado a sus cuatro millones y medio de seguidores en su cuenta de Instagram. Infantino simplemente lo colocó en la pista que lo llevó al mundo, con una simple frase: “¡Viva México!”. ¿Qué le impactó? Las imágenes en el video combinan la alegría mexicana por el Mundial, su música, su hospitalidad, la hermandad en torno a un balón tricolor, con aquellas de desaparecidos, protestas sociales, plantones, incertidumbres y miedos.
Ese México partido en dos, descrito con precisión por @Pinche.Bolillo, tiene un mensaje motivador y de choque a las conciencias. “Qué hermoso eres feliz, México”, arranca con un tono de tenor.
Y no. No es que no nos importen los problemas. No es que no nos importen los Maestros, los desaparecidos, la violencia y todo lo que nos duele. Es que estamos cansados. Tan cansados, tan acostumbrados a las malas noticias, a los pleitos, a los discursos, a los políticos, a las tragedias, que nos surgió una excusa para sonreír otra vez.
Nos urgía un mes para escapar, para ilusionarnos, para volver a discutir por algo que no fuera política. Para volver a abrazar a desconocidos. Nos urgía un mes para volver a creer.
Porque qué bonito te ves así, México; con banderas, lleno de vida, lleno de ruido, lleno de extranjeros descubriendo lo que nosotros llevamos años olvidando, que este país tiene un corazón enorme, porque sí, México es muchas cosas, es complicado, es injusto, es caótico, pero también es alegre, es hospitalario, es amigo, es esa casa donde siempre cabe uno más, es ese desconocido que te invita una cerveza, es ese vecino con el que te peleas todo el año y con el que terminas abrazado cuando cae un gol”.
