“Los labios que rezan siempre deben estar acompañados de las manos que actúan”
Los seres humanos actuamos por las emociones, por eso es muy importante tener motivos buenos que nos alienten a luchar por una vida digna y sobre todo para practicar el bien común; estas fechas siempre son una buena oportunidad para hacer un alto en el camino de nuestra vida y reflexionar sobre lo que estamos haciendo bien y en aquello en lo que hemos fallado como individuos.
La navidad es mucho más que una celebración religiosa, la navidad entonces es siempre un buen momento para pensar en lo que generan las buenas acciones en los seres humanos.
Es muy importante que en esta época entendamos el verdadero sentido de la fecha en que nació un hombre que cambió la historia de la humanidad. Desafortunadamente vamos perdiendo el verdadero sentido de un un momento espiritual tan importante; en la actualidad un saco de regalos pesa más que una oración llena de esperanza, dar regalos es bueno, pero también es importante ser amigo, ser compañero, ofrecer un abrazo más cálido a quien lo necesita para permitir que nuestros ojos no nos vean solo a nosotros mismos; en este momento hagamos una reflexión independiente de creencias, de fe o de religión.
En nuestro vocabulario debe estar siempre presente la palabra “AYUDAR”, solo así el mundo puede ser mejor.
Hoy que tienes la oportunidad perdona de corazón, esfuérzate para levantar a un amigo que cayó y trata de dar esperanza a alguien que se rindió, convence a quien está triste de que vale la pena sonreír, aconseja a quien se detuvo que aún queda camino por seguir y para aquel que se equivocó, anímalo porque hay tiempo para corregir.
Suena un poco anticuado, pero cuando ayudamos a alguien también nos ayudamos a nosotros mismos. Si vamos por un camino cargando una mochila llena de jugosas manzanas y nos encontramos con alguien más y le ofrecemos algo para comer, solo podemos darle manzanas porque es lo que llevamos, aunque quisiéramos no podríamos darle otra cosa porque nuestra mochila tiene únicamente las manzanas.
La razón y el corazón es la mochila que cargamos todos los seres humanos, ahí guardamos nuestros pensamientos y los valores que poseemos; depende de cada persona que es lo que desea cargar en la razón y en su corazón, están los que deciden cargar cosas positivas como el respeto, la solidaridad y la empatía, eso es lo que dan a los demás; también están los que prefieren llevar su mochila llena de odio, rencor y envidia, y obviamente eso es lo único que le pueden dar a los que están a su alrededor. Todos los días de nuestra vida hagamos un esfuerzo para llevar nuestra mochila llena de cosas positivas para intentar ser felices y también intentar hacer felices a los demás.
Recuerde que la felicidad no es una condición, es una decisión.
Hay personas que dormirán en la sala de un hospital, también habrá personas en el funeral de un amigo o un familiar; quienes no estamos en esta condición demos gracias a la vida y seamos más comprensivos con los demás.
Bien dicen “Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré con alguien que no tenia pies”.
Valoremos y demos gracias por lo que tenemos hoy, recuerde que hay personas que están en una situación aún más difícil que la nuestra.
La bondad no solo hace bien a nuestros semejantes, sino que también enriquece nuestra propia vida. La humildad es el reflejo de un corazón sincero y lleno de afecto.
Recordemos siempre que la verdadera grandeza de una persona se muestra en los pequeños actos de bondad y sobre todo en la forma en que tratamos a los demás.
¡FELIZ NAVIDAD!
