Las decisiones que tomamos en la vida siempre nos perseguirán por mucho tiempo, para bien o para mal.
Hace algunos meses la Secretaría de Educación Pública determinó que los Maestros ya no pueden reprobar a los alumnos por ninguna razón; señaló que si el alumno no acredita los exámenes y no entrega tareas no lo deben reprobar; incluso si los estudiantes solo asisten uno o dos días de la semana a clases, aún así los Maestros deben acreditarlos para el siguiente grado escolar; en pocas palabras el actual gobierno de morena a través de la SEP obliga a los Maestros y Maestras a aprobar a un estudiante aunque no haya aprendido los contenidos del grado escolar que cursa.
Por esta razón Organizaciones de la sociedad civil presentaron recursos legales ante el poder judicial para echar abajo esta decisión de la Secretaría de Educación argumentado que dicha decisión de no reprobar a ningún alumno es en detrimento del futuro de los propios niños y jóvenes.
Hace algunos días por fin la suprema corte de justicia de la nación se pronunció sobre el recurso jurídico presentado por la sociedad civil, y por unanimidad los ministros del máximo Tribunal tomaron la decisión de avalar la propuesta de la Secretaría de Educación Pública, por lo que a partir de ahora la ley obliga a los Maestros a pasar de año escolar a todos los alumnos, incluidos aquellos que no entreguen tareas, que no asistan regularmente a clases o que reprueben los exámenes.
Esta es la decisión que tomaron los ministros de la Suprema Corte de Justicia, si los ministros por los que algunos ciudadanos salieron a votar en la elección del poder judicial del año pasado.
Estimado lector, usted que no participó en la elección del poder judicial debe estar molesto con estas decisiones y con justa razón.
Ahora habrá que preguntarle su opinión a aquellos ciudadanos que si fueron a votar en esa elección absurda ¿Qué opinarán?. El gobierno morenista podrá obligar a los Maestros a aprobar a todos los alumnos sin importar si aprenden o no, pero lo que no podrá hacer es obligar a una empresa a darle empleo a alguien que no es competente por no tener los conocimientos suficientes.
El poder judicial que eligieron algunos ciudadanos -sin saber por quién votaban- pueden obligar a los Maestros a poner una calificación aprobatoria a alumnos que solo asisten a clases uno o dos días a la semana, pero no podrán obligar a un comerciante a mantener en su negocio a alguien que solo va a trabajar cuando quiere, porque de hacerlo su negocio va a fracasar y si fracasa se quedará sin empleo el trabajador irresponsable pero también el comerciante y los demás trabajadores que si desean salir adelante. En el futuro todos vamos a pagar las consecuencias de estas pésimas decisiones del actual gobierno; si de por sí ya muchos adultos mayores que en el pasado solo estudiaron la primaria hacían cálculos matemáticos mentales mejor que alumnos de secundaria o prepa, imagínese usted como se va a poner este asunto en el futuro.
Tristemente hoy no estampan mejor que antes, y si los ciudadanos siguen tomando decisiones electorales en el mismo sentido, el futuro no será mejor que el presente y menos aún que el pasado.
