Michael Torresini
Ayer me toca una señora y me dice que me buscaba ya que escuchó en el radio que doy masajes-así que me apresuro a contestar por este medio público para que todos sepan que no doy masajes. Lo que pasa es que masajes, talladas y sobadas son prácticamente lo mismo, o mejor dicho digamos que tienen el mismo propósito-lo de ablandar un músculo u otra parte del cuerpo que duele. Son todos remedios que surgen desde un instinto natural del hombre-un masajito, una sobadita quizá me alivianen esta molestia que tengo-de allí a un proceso mental que nos lleva a pensar que yo de masajes-derivado del hecho que saben que curo… Lo que fue mi clara y breve contestación a esta amable señora: no doy masaje, curo-y sólo cobro si curo, pues no vendo palabras, no cobro por la consulta-otra aclaración atinada a la renuencia, la mezcla de respeto y timidez por las cuales la gente ni se acerca a mi puerta-lo que me molesta y me dificulta la conversación por la hipoacusia que padezco. Y la padezco desde chamaco por los antibióticos que me dieron…
Ya he descrito la fuerte incongruencia entre el hecho que hablando de su casa te dicen que allí tiene tu casa-lo que contrasta brutalmente con la realidad. Al comienzo pensaba que los mexicanos fuesen muy hospitalarios, o quizá lo sean en otros estados, pero aquí son todo lo contrario. Insisto en el tema porque agradecería mucho a quienes acuden a mí que entraran de una y se sentaran en mi sofá cómodamente, pues así la conversación sería facilitada, pues cuando uno está cómodo y a gusto se expresa y entiende mejor-repito se expresa y entiende mejor-lo repito porque la comunicación es la única cosa difícil con estos pacientes, no la curación. Expresarse y entender. Un paciente me dice que se levanta con un dolor en el cuello, le pregunto cuanto le dura y me remata hasta que me acuesto…Pero esto no es el problema principal que es entenderme, pues la costumbre que los ata a lo que han escuchado, vivido y experimentado a la fecha no le permite entender ni las palabras más fáciles y claras como TODO. Así repito una vez más que todo lo que sentimos lo sentimos por los nervios y que todos los nervios salen desde la columna hacia todo el cuerpo a través de las vértebras que, si no están en su lugar son la causa de TODO-y su realineación la única verdadera solución. Verdadera y permanente a diferencia de los remedios paliativos que son acostumbrados a ver y escuchar-talladas, sobadas y masajes que con suerte te pueden alivianar un día o dos. Y esta es precisamente la razón de la dificultad que tienen a entenderme, la costumbre, la gran traba de la libertad del hombre. Todo significa todo y toda molestia es debida a vértebras que oprimen-tocan, pellizcan los nervios que andan por todo el cuerpo-nada a que ver con los tendones-otro frecuente malentendido-la gente empieza a hablarme de los tendones, algo que se ve como lo que tiende el bíceps-o como los tendederos de la ropa. Olvídense de los tendones, son los nervios la causa de toda molestia. Tenemos quizá unos metros de tendones en el cuerpo y como 70-80 kilómetros de nervios-somos llenos de nervios, así como somos llenos de venas y arterias. Si le duele un diente quita el nervio con ortodoncia y ya no le duele. Esto aplica a todo el cuerpo.
