Petróleos Mexicanos (Pemex) confirmó que una fuga en un oleoducto de 36 pulgadas en el complejo Cantarell, en la Sonda de Campeche, originó el derrame de hidrocarburo que ha contaminado costas del Golfo de México desde febrero pasado, y anunció la separación del cargo de tres funcionarios por irregularidades en la atención del incidente.
En conferencia de prensa, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, explicó que los hallazgos surgieron del cruce entre bitácoras de embarcaciones, imágenes satelitales y análisis científicos, lo que derivó en denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
“No es una plataforma donde ocurrió el incidente; fue un oleoducto de 36 pulgadas”, precisó. Aclaró que la zona afectada corresponde a un área con alta concentración de ductos en el activo petrolero de Cantarell.
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Rodríguez Padilla detalló que el 6 de febrero un sobrevuelo detectó presencia de aceite cerca de una plataforma, tras lo cual se instalaron barreras de contención y comenzó la recuperación de aguas oleosas. Sin embargo, fueron necesarias 48 horas para localizar el origen exacto de la emanación debido al mal tiempo, el tirante de agua y la compleja red de ductos en el lecho marino.
El 8 de febrero, buzos especializados ubicaron la fuga en el oleoducto y la reparación concluyó el 18 de febrero. La válvula principal se cerró hasta el 14 de febrero, ocho días después de detectarse la fuga, uno de los elementos señalados como irregularidad.
Por estos hechos, fueron apartados del cargo el subdirector de seguridad, salud en el trabajo y protección ambiental; el coordinador de control marino, derrames y residuos, y el líder de derrames y residuos.
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Rosaura Ruiz, afirmó que “existe evidencia de que sí hubo un derrame de hidrocarburo” en inmediaciones de instalaciones de Pemex. El grupo de especialistas analizó más de 70 imágenes satelitales del Golfo.
Entre el 4 y el 17 de febrero se observaron manchas con extensiones de al menos 18, 47 y hasta 75 kilómetros. Los modelos computacionales sugieren que la mancha se desplazó hasta costas de Veracruz a partir del 24 de febrero y pudo continuar hacia el norte de Veracruz y Tamaulipas.
La Secretaría de Marina encabezó la respuesta operativa con 3,365 elementos, 25 buques y embarcaciones, nueve aeronaves, drones aéreos y submarinos, y 18,500 metros de barreras de contención, de los cuales 5,100 ya fueron instalados en el complejo Cantarell.
Las autoridades reportaron la atención de 48 playas y la recolección de 915 toneladas de residuos mezclados con arena, palizada y sargazo.
Organizaciones ambientalistas, con base en imágenes satelitales, denunciaron que el derrame inició entre el 11 y el 17 de febrero en aguas de Campeche y se extendió por Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, con 933 kilómetros de línea de costa afectada, abarcando la totalidad del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México.
