Tras anunciar la histórica liquidación de la deuda por bursatilización que arrastraban 199 municipios desde hace 18 años, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, lanzó una estricta advertencia a las y los alcaldes de la entidad: evitar la contratación de nuevos créditos bancarios. Asimismo, adelantó que solicitará formalmente al Congreso del Estado rechazar cualquier solicitud de endeudamiento futuro.
Durante una reunión celebrada con presidentes municipales en el patio central de Palacio de Gobierno, la mandataria estatal alertó que el reciente saneamiento de las finanzas y la consiguiente mejora en las calificaciones crediticias del estado y sus municipios pondrán a los ayuntamientos “en la mira” de las instituciones bancarias para ofrecerles atractivos financiamientos.
“Mucho cuidado porque están saneando sus finanzas. ¿Con qué van a tener cuidado? Con los bancos. Porque Veracruz subió las calificaciones; tanto el Gobierno del Estado como sus municipios van a subir. Van a ir a ponerles dinero ahí en la mesa. Por favor, no. Tendría que pasar por el Congreso y no se los vamos a autorizar; le vamos a decir a los diputados: no”, sentenció firmemente Nahle García.
Para evitar que los municipios recurran al crédito como primera opción de financiamiento, la gobernadora explicó que existen otros mecanismos viables y legales para fortalecer las haciendas locales.
Entre ellos, destacó el esquema de coordinación en la recaudación del impuesto predial. Explicó que este modelo permite que los ingresos entren y se retornen de manera inmediata a las arcas municipales, otorgándole además a Veracruz un “plus” y un mejor posicionamiento ante la Federación, lo que se traduce en un acceso a mayores participaciones federales.
Este enérgico llamado a la disciplina financiera ocurre inmediatamente después de que el Gobierno de Veracruz liquidara de manera definitiva la deuda de bursatilización contratada en el año 2008 por 199 municipios.
Dicho esquema financiero resultó sumamente dañino para el desarrollo local, pues durante casi dos décadas obligó a los ayuntamientos a pagar un acumulado de mil 837 millones de pesos únicamente por concepto de intereses, asfixiando sus presupuestos para obra pública y servicios básicos.
Finalmente, Nahle García exhortó a los ediles a mantener la transparencia, asegurar finanzas sanas y concentrarse en cerrar sus administraciones con resultados tangibles para la ciudadanía.
“¿A qué aspiramos? En mi caso, que cuando concluya el encargo podamos decirle al pueblo que nos dio el voto de confianza: cumplimos. Nosotros cumplimos, dejamos a Veracruz en mejores condiciones; así cada uno de ustedes en sus municipios podrán decirle lo mismo”, concluyó.
