Las autoridades militares de Estados Unidos han identificado a dos sospechosos clave en la investigación del robo de cuatro drones ocurrido en noviembre de 2025 dentro de la base de Fort Campbell. La División de Investigación Criminal del Ejército de EE. UU. (U.S. Army Criminal Investigation Division) confirmó haber reunido evidencia creíble sobre los presuntos responsables y el posible paradero de los equipos.
Los drones, descritos como pequeños cuadricópteros equipados únicamente con cámaras, fueron sustraídos de un área de almacenamiento cerrada dentro de un edificio gubernamental. La investigación preliminar indica que los responsables contaban con acceso autorizado a la instalación, pero forzaron los candados de las jaulas de seguridad para perpetrar el robo.
Fort Campbell, hogar de la 101st Airborne Division (Air Assault), reforzó de inmediato sus medidas de seguridad en el edificio afectado tras el incidente. A pesar de la gravedad del suceso, las autoridades militares han asegurado que no existe una amenaza inminente para la población civil.
Este incidente se produce en un contexto de creciente preocupación por el uso de tecnología de drones. Recientemente, el FBI alertó a las corporaciones policiales de California sobre la posibilidad de ataques con drones por parte de Irán en caso de un conflicto directo. Además, las agencias de seguridad han advertido sobre el uso cada vez mayor de drones por parte de grupos del crimen organizado en la frontera con México, lo que plantea inquietudes sobre posibles ataques contra personal militar o fuerzas del orden en territorio estadounidense.
La investigación sigue en curso para dar con los responsables y recuperar los equipos sustraídos.
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