• Modelos climáticos estiman un 63% de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad “muy fuerte” hacia el invierno.
• Para los meses de julio y agosto se proyecta un ambiente sumamente caluroso y una notable disminución de lluvias en la entidad.
La Subdirección de Estudios y Pronósticos Meteorológicos de la Secretaría de Protección Civil (PC) del estado de Veracruz confirmó de manera oficial la aparición del fenómeno climático de “El Niño”, un evento que muestra una clara tendencia de fortalecimiento y que impactará de forma directa las condiciones meteorológicas de la entidad durante los próximos meses.
De acuerdo con la dependencia estatal, los modelos climáticos a largo plazo indican que existe un 63 por ciento de probabilidad de que este fenómeno alcance una intensidad “muy fuerte” en el periodo comprendido entre noviembre y enero del invierno 2026-2027.
Las autoridades meteorológicas advirtieron que, aunque los efectos de “El Niño” suelen ser variables, el escenario previsto para el estado de Veracruz contempla afectaciones importantes a corto y mediano plazo. Los primeros efectos críticos se resentirán durante los meses de julio y agosto, periodo en el que se anticipa una canícula significativamente más acentuada y severa, caracterizada por un marcado déficit de precipitaciones y temperaturas superiores a los rangos normales para la temporada estival.
El informe de Protección Civil añade que la distribución de las lluvias podría alterarse drásticamente en la última etapa del año, abriendo la posibilidad de condiciones más húmedas o lluviosas hacia finales del verano y durante el otoño. Sin embargo, el panorama a largo plazo advierte que la próxima primavera será sumamente cálida y vendrá acompañada de una importante escasez de lluvias en el territorio veracruzano.
Debido a que este pronóstico corresponde a estimaciones de mediano y largo alcance, las autoridades estatales recomendaron a la población, así como a los sectores productivos y de agricultura, mantenerse atentos a las actualizaciones climáticas semanales para evaluar posibles ajustes en los escenarios previstos y tomar las medidas precautorias pertinentes frente a las olas de calor.
