Michael Torresini
La producción literaria del español es entre las mejores del mundo, pues a la producción de España se suman la de cada país latinoamericano-aparte Brasil. Aquí tenemos una variedad hermosa de escritores empezando con el máximo poeta, Neruda, Borges, Onetti en el sur. En Centroamérica tenemos quien empezó y fue máximo representante del modernismo literario, Rubén Darío-y otros. Aquí el Nobel Octavio Paz, Carlos Fuentes, JJ Arreola, Juan Rulfo, et al. Y García Márquez que es colombiano, pero vivió más en México que en Colombia. Últimamente publicó una novela póstuma-En agosto nos vemos. Tuve que regresar para meter el acento fonético en la O de póstuma. En italiano se escribe y se pronuncia exactamente igual-con la diferencia que no hay acento fonético sobre la O. Acabo de meter el acento sobre la E de fonético y la constante sigue inalterada: en italiano se escribe y se pronuncia igualito, pero sin acento. Y la cosa se vuelve más interesante aun si tomamos en consideración que NINGÚN idioma usa acentos fonéticos, pues los niños ANTES escuchan y aprenden las palabras y luego aprenden a escribirlas; cuando aprenden a escribir ya conocen las palabras desde como cinco años o más.
Usé sólo el italiano como ejemplo ya que con él es todo idéntico (identico en italiano), pero la constante aplica a todos idiomas, mutatis mutandi-una vez aplicadas las variantes del caso, en latín. Idéntico en español e italiano, identique en francés, identical en inglés, das selbe en alemán. Mi alabanza inicial de los escritores del idioma que estamos usando fue muy escueta, lo mínimo, necesario y suficiente para que se entienda mi enorme admiración para los hombres de letras latinoamericanos. Pero sigo con mi vista analítica por filósofo que, aplicada al mundo de las bellas letras se traduce en filólogo, como un crítico, un juez de los idiomas. Por ejemplo, la traducción española del famoso cogito ergo sum de Descartes es inválida y hasta absurda. Pienso y luego existo. ¿¡Cómo se puede pensar antes de existir?! Lo que se trata de expresar torpemente es que solamente por el hecho que estoy pensando sé de existir.
Yo estudié el latín como materia principal ocho años-de 10 a 18-y no lo sé hablar-no bien, porque no te enseñan el vocabulario, se hacen traducciones con el uso del diccionario. ¿Entonces porque se estudia tanto? Porque en latín no se puede hablar sin pensar, porque cada palabra cambia de desinencia según la función que desempeña en el ámbito de la oración: Nominativo si es sujeto, genitivo, dativo, acusativo, etc-seis casos y cinco declinaciones-vaya muy complejo-sin el cual no se puede ni decir algo ni entenderlo. Piénselo bien y se percatarán de como afinaba la inteligencia estudiar el latín-y poder entender los autores romanos. Pero porque los aburro con esto-porque el estudio del latín producía el efecto opuesto en el celebro de los jóvenes, opuesto a los hodiernos, los con el celular siempre en mano que usan imágenes y signos varios en lugar del discurso articulado que, finalmente, es la diferencia principal entre un hombre y un perro, inteligente, pero sin hablar.
René Descartes es claramente el papá del racionalismo; pero en lo general se dice que Sócrates es el filósofo más importante. Aquí la cosa no es tan clara, pues se podría argumentar que Platón es más importante porque sin de él no sabríamos nada de Sócrates, y Aristóteles es más importante ya que fue el más grande polímata de todos, escribió acerca de cualquier conocimiento. Pero afuera de mi puerta puse una máxima de Sócrates: Sólo hay un bien, el conocimiento, sólo hay un mal, la ignorancia. Lo menciona para que me perdonen si los aburrí. Es que estoy denunciando el avasallamiento, la dominación de las masas orquestrada por los que mandan en el mundo, los grandes capitales, los Rothschild y los Rockefeller.
