Michael Torresini
Ya he dicho que no hay ninguna rama de la medicina tan malentendida como la quiropráctica. En Norteamérica no hay mucha cultura, pero todo entienden que es la quiropráctica. En EEUU, así como en Canadá, con la principal diferencia que en Canadá es gratuita y en EEUU no.
Aquí demoro mucho más a hablar para que los pacientes entiendan porque tienen lo que tienen y como los voy a curar-y así repito que TODO LO QUE SENTIMOS LO SENTIMOS POR LOS NERVIOS Y TODOS LOS NERVIOS SALEN DESDE LA COLUMNA HACIA TODO EL CUERPO A TRAVÉS DE LAS VÉRTEBRAS QUE, SI NO ESTAN EN SU LUGAR, SON LA MERA CAUSA DE TODO Y SU REALINEACIÓN LA ÚNICA VERDADERA SOLUCIÓN PERMANENTE. “Pero a mi me duele el talón, la rodilla o el hombro…”-todo es incluido y todo pasa cuando se acaba con su causa y la causa siempre son vértebras desalineadas.
Aquí he llegado a la paradoja de curar riñones alineando las vértebras que estaban oprimiendo nervios que pasan por allí. Muchos pacientes a esto vinieron en el pasado: ellos solo sabían que yo le quitaba el dolor que tenían allí, donde están los riñones…Esta es obviamente una pura falacia producto de la ignorancia total, luego hay situaciones intermedias como cuando he curado el Párkinson, en algunos casos no era Parkinson, era un error en el diagnóstico médico, eran vértebras cervicales desplazadas que causaban los temblores-os acuerdo que esta quiropráctica la inventó un tal Palmer en Toronto, Canadá cuando un tipo había vuelto sordo después un impacto y él le realineó las cervicales y le volvió el oído. Esto es algo muy insólito ya que nuestra magnífica naturaleza pegó la primera vértebra al cráneo, se llama Atlas y es la única vértebra que no se mueve, precisamente para evita que pase lo que pasó a este tipo, pues entre la primera y la segunda vértebra cervical pasan los nervios acústicos y óptico. Hace ya varios años vino un señor por lo más común, dolor de espalda baja, lumbago-lo curé de una y luego, una vez relajado, me dijo que tenía la vista un poco borrosa y que fue con unos oftalmólogos y no pudieron curarlo en lo mínimo-y aquí tenemos otro ejemplo de lo que digo siempre, que nada, absolutamente nada es sin causa, y si queremos acabar con cualquier cosa tenemos que entender su causa antes y acabar con ella. Y la causa de los síntomas observados era la segunda vértebra cervical que tocaba un poco el nervio óptico.
Independientemente de que lamente un paciente, yo lo pongo boca abajo antes para poder ver la alineación de sus vértebras. En esta posición checo desde el coxis a las últimas cervicales; las primeras las checo con el paciente boca arriba y allí pude ver a pena la leve desalineación de la vertebra que causaba la vista borrosa. La realineé y le pasó la vista borrosa.
