Michael Torresini
Continuando desde el tema de antier, de no dejar aterrizar vuelos con migrantes ilegales, no lo entiendo para nada: Cada país tiene el derecho a deportar ilegales a su país de origen. He criticado la prepotencia de EEUU un sinnúmero de veces, pero aquí es su claro derecho regresar a ilegales y delincuentes colombianos a su país. Colombia no puede rechazar el ingreso a colombiano, independientemente que lleguen por aire, tierra o mar. Lo que pasa es que se está usando el código internacional aeronáutico que exige que un vuelo tenga permiso para aterrizar. Me gusta Colombia y me gusta Petro, pero me gusta más la razón. Y la razón triunfó ipso facto, la noche del mismo domingo se levantó el problema-esto pese al hecho que en el entretiempo ya había subido el café en los futuros de la bolsa de Nueva York. Las noticias salen frenéticamente una tras otra, a veces hasta contradiciéndose mutualmente: el martes por la mañana dijeron que los aranceles se postergarán hasta el primer de abril y en la tarde ya dijeron que empezarán el domingo primer de febrero. Podría continuar hasta mañana o concluir el tema, el muy triste y escabroso tema indicando que un tirano manda en su país, Trump manda en todo el mundo. A buen entendedor pocas palabras…
A lado cabe expresar mi opinión acerca de todas las palabras paliativas que usa nuestra presidenta y otros, empezando con Marcelo Ebrard: Son correctas en cuanto se está haciendo lo que se puede para llevarse con Trump, y son correctas, aunque a veces muy optimistas, porque pues se debe mantener el espíritu alto y no sucumbir a la desconfianza y pánico. Dicho esto, vamos a ver lo real, los números que no mienten: México exporta a EEUU seis veces lo que importa. En este sentido estamos fregados. Pero hay otros sentidos, otras perspectivas como la inflación que los aranceles afectarán a los consumidores americanos más, mucho más, de hecho seis veces más que a los nacionales, particularmente si empezamos con lo más básico, la comida. Además, es el gobierno trumposo (pronuncia tramposo) que quiere aranceles, no la IP-ni la mexicana, ni la americana. Así que sigo optimista al respecto
Si un contendiente vencido promueve un asalto al capitolio, imagínense la fuerza que tiene almacenada; este frenesí incansable aplica más que todo a todo lo que es extranjero-desde el aspecto comercial a lo humano: Empezó con el muro prohibiendo su venta como estaba haciendo Biden, sic, y poniendo los más acérrimos enemigos de los inmigrantes en las posiciones claves-y empezó con las redadas antes de ocupar la Casa Blanca. Cumplió con las deportaciones, antes de lo prometido, pero no cumplió con su clara y específica promesa de ACABAR LA GUERRA EN UCRANIA desde el primer día de su mandato. Cumplió con lo malo, pero no con lo bueno.
