Michael Torresini
La buena retórica es lo que permite al hombre decir mucho con el menor número de palabras posible. Es importante esta aclaración para que la gente me entienda, acostumbrada como es a escuchar muchas palabras que no dicen gran cosa. Y es importante en particular cuando estoy tratando de aclarar con pocas y simples palabras lo que nadie entiende-ni los pacientes y ni siquiera los médicos. Antes de quiropráctica estudié filosofía que incluye el estudio de la geometría y de la física-y es precisamente por medio de estas dos ciencias exactas e indiscutibles que curo toda clase de molestia y en cualquier parte del cuerpo realineando las vértebras que, no estando en su lugar, son la única verdadera causa de todo lo que sentimos en todo el cuerpo. Por esto repito que todo lo que sentimos lo sentimos por los nervios y todos los nervios salen desde la columna hacia todo el cuerpo a través de las vértebras que, si no están en su lugar, son la causa de todo y su realineación la única verdadera solución.
Esto es lo que cuenta, no la descripción pormenorizada de los efectos-y si alguien continua con los pormenores significa claramente que no me está entendiendo-o simplemente que no entiende que todo significa todo. Así como cuando digo que trabajo todos los días de 15 a 20 horas, significa que trabajo todos los días, 7 días a las semana-y sólo en la tarde porque es mejor que yo realinee un paciente hacia el final del día que en la mañana. Aquí no hay quiroprácticos, doctores en quiropráctica, en Veracruz hay varios y todos abren la mañanita porque es cuando hacen más dinero. Yo soy muy diferente del rebaño: nací en un castillo y soy pobre-y vivo solo desde treinta añitos-lo digo escuetamente para que entiendan que lo que más busco son satisfacciones que necesito para dar una razón a mi larga vida solitaria. Y acabar con las molestias de los pacientes en unos minutos, ver su sor sonrisa después tanto sufrir, escuchar sus palabras de agradecimiento es lo que busco-de allí vamos a la paradoja a la cual me enfrento desde que vivo aquí, curar es fácil, seguro y rápido, el problema es hacer entender las cosas al paciente que, si nunca hubiera escuchado la palabra quiropráctico, sería mucho más fácil, mientras que con todas las falacias que escucharon-entre hueseros y médicos, se vuelve más complicado. Por esto uso este medio público para que se entienda que todo lo que les molesta pasa acabando con la causa, es decir realineando las vértebras que ni los hueseros ni los médicos saben hacer con las manos, por esto en Canadá donde estudié estudiamos un poco más de un galeno, esto más casi cuarenta años de experiencia hace absolutamente imposible que haga daño. Esto, y por lo menos esto debe quedar absolutamente claro ya que espero que hayan entendido lo que dije, pero no espero sino exijo que me permitan curarlo y se relajen. Pues no puedo aceptar que alguien venga a curarse y no me deje quedándose rígido y sin poderse quedar quieto un momento
