*.-La presidenta viajará este domingo a Nueva York, donde sostendrá su segundo encuentro presencial con el mandatario estadounidense.
*.-En la cita del MetLife Stadium también estará presente el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Al término de su gira de trabajo por esta entidad, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que viajará este domingo a Nueva York, Estados Unidos, para asistir a la gran final de la Copa Mundial 2026 entre las selecciones de España y Argentina. La mandataria detalló que su asistencia responde a una invitación directa y personal emitida por su homólogo estadounidense, Donald Trump.
El encuentro deportivo en el MetLife Stadium servirá como escenario para la segunda reunión presencial entre ambos jefes de Estado desde que asumieron sus respectivos cargos. Asimismo, Sheinbaum Pardo adelantó que a la cita trilateral se sumará el primer ministro de Canadá, Mark Carney, congregando nuevamente a los líderes de las tres naciones coorganizadoras de la justa mundialista.
“Recibí una invitación del presidente Trump para ir el domingo a la final del Mundial y tomé la decisión de asistir, porque es una invitación directa del presidente de los Estados Unidos. Va a estar también el primer ministro, Mark Carney”, declaró la ejecutiva federal, quien anunció que emitirá un mensaje con mayores detalles de la agenda.
Aunque el motivo oficial del viaje es de carácter diplomático-deportivo, analistas internacionales señalan que la presencia simultánea de los tres mandatarios del bloque norteamericano colocará bajo los reflectores los temas más complejos de la agenda común. El encuentro se produce en un contexto marcado por las negociaciones en materia de migración, seguridad fronteriza, inteligencia y cadenas de suministro, de cara a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El primer antecedente cara a cara entre Sheinbaum y Trump ocurrió formalmente en Washington D.C., en una mesa de trabajo enfocada en la cooperación regional y el legado logístico del torneo. Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, ambos mandatarios han mantenido comunicación constante mediante vía telefónica para abordar el intercambio comercial bilateral.
La decisión de trasladarse a la Unión Americana contrasta con la postura que la presidenta adoptó durante el partido inaugural del torneo en el Estadio Azteca. En aquella ocasión, Sheinbaum rechazó el acceso al palco de honor de la FIFA al argumentar que el costo de las localidades contravenía los principios de austeridad republicana de su administración.
En ese momento, la mandataria optó por seguir el debut de la Selección Mexicana desde un “fan fest” público en la alcaldía Gustavo A. Madero, acompañado por la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada. El boleto protocolario de la Presidencia fue entregado de manera simbólica a una joven ganadora de un torneo local de dominio de balón.
Especialistas políticos locales señalaron en su momento que dicha acción evitó la exposición de la mandataria a eventuales abucheos en un escenario masivo. Sin embargo, la invitación personal del mandatario estadounidense reconfiguró la estrategia, priorizando el mensaje de alta diplomacia y la relación con los socios del norte en la clausura del torneo.
