El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ayer ante periodistas en la Casa Blanca que cree que tendrá el “honor” de “tomar” Cuba, al reiterar que la isla es un “Estado fallido” y que carece de “nada”.
Durante una ceremonia de firma de una orden ejecutiva, un reportero le preguntó sobre la isla. Trump respondió que podría “apoderarse” de todo el territorio y añadió: “Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Eso sería bueno. Es un gran honor”. Ante la insistencia del periodista de Fox News, Peter Doocy, confirmó: “Tomar Cuba. De alguna forma, sí. Tomar Cuba”.
El mandatario añadió que “ya sea que lo libere o lo tome (…) creo que puedo hacer lo que quiera con él, para serles sincero”. Al ser cuestionado si una eventual acción se parecería a la estrategia contra Irán o a la política hacia Venezuela, contestó: “No puedo decírselo”.
Los comentarios se dieron después de que el senador republicano Lindsey Graham celebrara que Trump esté “atacando a los regímenes autoritarios uno por uno” y sugiriera que Cuba sería el próximo objetivo.
De acuerdo con The New York Times, la administración Trump ha comunicado a negociadores cubanos que, para lograr avances significativos, el presidente Miguel Díaz-Canel debería renunciar. Según cuatro fuentes cercanas a esas conversaciones citadas por el diario, Washington planteó la salida de Díaz-Canel, de 65 años y en el poder desde 2018, mientras que el resto del gobierno cubano podría permanecer.
El periódico neoyorquino indicó que los estadunidenses dejaron en manos de La Habana la decisión sobre cómo proseguir el proceso. Díaz-Canel informó el viernes que ambos gobiernos mantienen negociaciones, sin dar detalles.
Washington considera que Cuba, a unos 150 kilómetros de Florida, representa una “amenaza excepcional” por sus estrechas relaciones con Rusia, China e Irán. Desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, Trump ha intensificado su retórica contra líderes de izquierda en América Latina.
