El poder utilizado con responsabilidad puede dar mucho a una sociedad, pero si se utiliza de forma irresponsable puede quitar mucho más de lo que da”
En la actualidad vivimos tiempos muy complejos y una de las razones más notables es que la forma en que estamos educando a nuestro niños y jóvenes tanto en los hogares como en las escuelas es muy deficiente.
Actualmente muchos padres confunden el verdadero amor hacia los hijos y creen que darles todo sin pedir nada a cambio es ser buen padre, la realidad que vivimos en el presente nos ha demostrado lo contrario; además los especialistas más destacados siempre mencionan que una buena formación de niños y jóvenes debe incluir libertad pero con límites, cariño pero con reciprocidad.
La forma en la que se educa a un individuo en su etapa de niñez y adolescencia determinará en gran medida su forma de ser y actuar cuando sea adulto, cuando en estas etapas se inculcan valores y hábitos saludables tanto física como mentalmente es muy probable que se conserven para siempre; además es importante hacer notar que algo que ha deteriorado la formación de las nuevas generaciones es que a diferencia del pasado ahora muchos pretenden educar solo con palabras y definitivamente la mejor manera de formar personas responsables es que además de las palabras también se predique con buenos ejemplos.
En la actualidad vemos una sociedad menos empatica y más superficial; esta situación es básicamente por dos razones: la primera es la que comentamos sobre cómo actualmente los padres de familia están mal interpretando el amor hacia los hijos pretendiendo darles todo sin enseñarles que aunque sean niños o jóvenes también tienen responsabilidades que cumplir en el hogar, y el otro aspecto es una clase gobernante que deja mucho que desear.
Ahora los representes del gobierno son personas más insensibles y ajenas a las causas populares. Los gobernantes han perdido autoridad legal y moral ante los ciudadanos por las malas decisiones que toman generalmente de manera visceral, ya que anteponen los intereses ideológicos partidistas por encima de los intereses de la comunidad. Por ejemplo, la autoridad educativa dice que la educación es gratuita y sin embargo los padres de familia y los tutores viven dando cooperaciones constantemente en las escuelas donde asisten sus hijos, eso hace que el ciudadano deje de creer ya que escucha al gobierno decir una cosa pero lo que él vive en su realidad cotidiana es otra totalmente distinta..
Estos dos factores literalmente forman una “tormenta perfecta”; la deficiencia en la formación de valores en el hogar y en la escuela, y un gobierno sin credibilidad son siempre tierra fértil para crear una sociedad infeliz, sin oportunidades de desarrollo humano, y lo más grave una sociedad que pierde la fe y la esperanza de vivir en un mundo mejor.
Hacer conciencia y aceptar como ciudadanos que no estamos haciendo las cosas de manera correcta es el primer paso para lograr en el futuro una sociedad más respetuosa con su medio ambiente y sobre todo con sus semejantes; si realmente queremos construir un mejor presente para nosotros y un mejor futuro para nuestros niños y jóvenes debemos mirar al pasado para retomar lo que hicieron bien nuestros padres y nuestros abuelos.
Esta no es una tarea de uno solo, más bien es una responsabilidad de todos: sociedad y gobierno. Digamos cosas buenas con palabras pero hagamos cosas mejores con acciones, recuerde que son tan buenos los labios que rezan como las manos que actúan. Si usted es de los que espera que el gobierno le resuelva todo, mas vale que busque un lugar muy cómodo porque seguirá esperando toda la vida ya que ese cambio nunca llegará, si por el contrario es de los que exige a los gobernantes pero trabaja en lo que a usted le corresponde, espere un poco y más temprano que tarde llegará su recompensa.
