“Algunas personas causan felicidad dondequiera que llegan, otros causan felicidad cuando se van” Oscar Wild
La gratitud es una emoción y una virtud que consiste en reconocer, valorar y agradecer los aspectos positivos, las experiencias y las personas que forman parte de nuestra vida.
Por otro lado el servilismo es una tendencia exagerada a obedecer, adular o satisfacer de manera ciega e incondicional a una autoridad o a una persona con poder. Es una sumisión degradante donde se pierde la propia estima e integridad por complacer a otros.
En ocasiones se puede confundir la gratitud con el servilismo.
Estimado lector ponga mucha atención al siguiente relato que nos permitirá reflexionar sobre este asunto tan importante.
Juan trabaja en una empresa y esta le otorga -entre otros derechos- la prestación de servicio médico gratuito, ahora cuando Juan o algún integrante de su familia se enferman pueden ir al doctor sin gastar su dinero; después de algún tiempo la empresa le quita de manera injustificada esa prestación por lo que ahora Juan y su familia deben pagar los gastos cuando se enferma alguno de sus integrantes; resulta que después de varios años que Juan y sus compañeros de trabajo lucharon y exigieron el restablecimiento del derecho al servicio médico gratuito, la empresa le devuelve esta prestación a todos los trabajadores.
En este relato quedan varias reflexiones. Por ejemplo: ¿Usted cree que Juan y los demás trabajadores deben dar las gracias al empresario que le devolvió el servicio médico después de que se lo habían suspendido injustamente?
¿Cree usted que Juan debe aplaudirle a la empresa por devolverle un derecho que ya tenía?
Si Juan y sus compañeros le aplauden al patrón después de todo lo que pasaron, entonces ellos no tienen el valor de la gratitud, en realidad tienen servilismo exagerado.
Un ejemplo más: imagine que es usted ama de casa y que su vecina le pide prestada una plancha, pasan los días y no se la devuelve, entonces usted se ve en la necesidad de ir a pedírsela, toca la puerta y su vecina ni siquiera le abre.
Pasan las semanas, usted ocupa su plancha pero aún no se la entregan. Va una vez más va a pedírsela a la vecina pero esta le dice que se la entregará otro día. Pasan los meses y usted ya enojada vuelve a ir a exigir su plancha, pero tampoco hay respuesta.
Después de varios años y cuando a su vecina se le antojó va a entregarle la plancha.
Si usted le aplaude y le agradece a su vecina por llevarle la plancha después de todo lo que pasó, entonces usted no tiene el valor de la gratitud, lo que tiene es servilismo exagerado.
Durante muchos años en Tierra Blanca tuvimos el servicio de un módulo permanente para el trámite y expedición de licencias de conducir, durante el gobierno morenista de Álvaro Gómez lo quitaron de manera injustificada. Durante varios años los terrablanquenses debieron trasladarse a otras ciudades para tramitar su licencia, hace algunos días volvieron a instalar el módulo que habían quitado arbitrariamente.
El regreso de un servicio que ya teníamos no es avance, es apenas recuperar lo que ya era nuestro. Si usted está muy agradecido con los del poder por la instalación del módulo de licencias solo recuerde que entonces usted no tiene gratitud; piénselo bien porque tiene otra cosita más…
Recuerde, cuando el servilismo llega, la gratitud se va.
