“Hay herencias que en lugar de ayudar terminan por perjudicar”
Una herencia es el conjunto de bienes, derechos y también obligaciones que una persona transmite a otra.
Es común escuchar que en ocasiones las familias terminan distanciadas por una herencia; sin embargo también es cierto que hay herederos que multiplican lo que reciben. Mucho depende de quien hereda, quien recibe la herencia y que es lo que se hereda.
En la administración pública sucede algo similar; cuando un Presidente Municipal termina su gobierno le hereda la administración al que lo sucederá en el cargo; como en el caso de las herencias familiares en estas también están las que se multiplican y otras que dejan problemas.
El actual Presidente Municipal de Tierra Blanca heredó la administración de Álvaro Gómez Flores, desafortunadamente esta herencia solo ha causado complicaciones.
Un ejemplo son los callejones Cándido Aguilar y 20 de junio; en esta obra que inicialmente consideraba la rehabilitación de ambas vialidades que se ubican en pleno centro de la ciudad se quedó a medias; la mala Planeación de esta obra heredó un problema vial más agudo en esta ciudad -que ya de por sí tenía una vialidad complicada-.
Con la obra de rehabilitación a medias estas dos vías de comunicación quedaron canceladas totalmente para el tránsito de vehículos, en el caso del callejón 20 de junio quedó rehabilitado y exclusivamente con tránsito peatonal, por su parte el callejón Cándido Aguilar quedó hecho un desastre ya que no fue incluido en la rehabilitación pero si inhabilitado para el tránsito de automóviles; ahora está vialidad que conecta a las avenidas Serdán y Juárez, -las más transitadas de la ciudad- está convertido en un estacionamiento informal de autos y motos que invaden la vía de tránsito para automóviles así como también invaden las banquetas para el uso de peatones, lo que convierte a esta zona en un espacio peligroso y que da mal aspecto al centro de la ciudad, además en la actualidad se puede observar que las figurillas prehispánicas ubicadas en los nichos de los arcos en la bocacalle de Libertad con el callejón 20 de junio están totalmente destruidas por la pésima calidad en los materiales que utilizaron.
Al consultar a urbanistas especializados coinciden que un proyecto inteligente para estos dos callejones considerando su ubicación y conectividad para la zona centro de Tierra Blanca lo mejor hubiera sido incrementar el número de luminarias para que tuvieran una iluminación total, ya que son espacios muy reducidos que con suficiente iluminación suelen dar mayor seguridad en las noches, además se debió incrementar la zona de peatones con banquetas más amplias pero conservar el espacio con carril de un sentido para el tránsito continuo de vehículos delimitando este con postes pequeños de concreto y reflejantes para evitar el estacionamiento de autos sobre las banquetas; esto hubiera permitido que el callejón Candido
Aguilar siguiera siendo una vialidad para conectar las avenidas Serdán y Juárez, y el callejón 20 de junio daría mayor fluidez al tránsito entres las calles Libertad y Constitución en pleno centro de Tierra Blanca.
También sostienen que lo único que hubieran conservado de la obra heredada por la administración anterior serían los murales en las fachadas de las edificaciones y los arcos en las cuatro bocacalles.
En fin, lo que pudo ser una herencia aplaudible terminó siendo una herencia desastrosa que en lugar de beneficios dejó problemas.
Bien se dice: hay herencias que en lugar de ayudar terminan por perjudicar.
