La mandataria federal sostuvo que los 10 consejeros actuales deben transparentar las contrataciones y establecer lineamientos para que los OPLE reduzcan el costo de las elecciones.
Criticó que exconsejeros del grupo “El INE no se toca” integren el partido Somos sin haber evitado la entrega de más de 2 mil millones de pesos a un reducido grupo de proveedores.
Anunció que la próxima semana se emitirá un decreto para fortalecer y modernizar a Talleres Gráficos de México.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el Instituto Nacional Electoral (INE) requiere un saneamiento profundo y transparentar sus procesos de adquisición, luego de las revelaciones sobre la concentración de contratos electorales. Asimismo, cuestionó que el exconsejero presidente Lorenzo Córdova Vianello tuviera conocimiento de este esquema durante nueve años y no actuara para evitarlo.
Durante su conferencia matutina, la jefa del Ejecutivo sostuvo que corresponde a los 10 consejeros actuales asentar una política de austeridad y transparencia en el organismo, así como coordinar lineamientos obligatorios para que los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) bajen los costos de la organización de comicios.
“Los actuales consejeros del INE, los 10 consejeros que están hoy en el INE, es sanear, limpiar, garantizar que las contrataciones sean totalmente transparentes, generar lineamientos que los asuman todos los organismos electorales estatales, que bajen los montos que se utilizan para las elecciones”, expresó.
La Mandataria respondió a las recientes declaraciones de Lorenzo Córdova, quien reconoció la existencia de empresas que acaparaban los contratos de materiales electorales en los estados y admitió su participación en el nombramiento de Guadalupe Taddei como presidenta del órgano electoral de Sonora.
Sheinbaum criticó que el exfuncionario supiera del esquema de los hermanos Hernández Casillas —quienes obtuvieron asignaciones por más de 2 mil millones de pesos— y no tomara medidas al respecto, señalando también la responsabilidad de Edmundo Jacobo Molina, exsecretario ejecutivo por 15 años.
“Él reconoce, estuvo nueve años sabiendo que los organismos estatales que organizaban elecciones contrataban solamente a unas cuantas empresas y él también las contrató (…) ¿Cómo, sabiendo que eso es parte de la estructura electoral del país, no hizo nada?”, cuestionó.
En ese sentido, la presidenta vinculó a estas figuras con la conformación de la nueva fuerza política Somos, integrada por personajes como Ciro Murayama, Marco Antonio Baños, Guadalupe Acosta Naranjo y Ernesto Ruffo, quienes en su momento encabezaron las movilizaciones bajo el lema “El INE no se toca”.
“Ellos hicieron diversas manifestaciones durante el periodo del presidente López Obrador por una reforma electoral que se presentó con la consigna: ‘El INE no se toca’. El INE sí se tiene que sanear”, aseveró.
Sheinbaum Pardo descartó la posibilidad de promover reformas constitucionales o legales al sistema electoral en el corto plazo, debido a que la legislación prohíbe realizar modificaciones al marco electoral una vez iniciado el proceso para las elecciones federales de 2027. Precisó que cualquier debate legislativo de fondo deberá darse con posterioridad a dicho comicio.
Como medida inmediata del Gobierno Federal, anunció que la próxima semana se publicará un decreto para fortalecer y modernizar a Talleres Gráficos de México, organismo descentralizado de la Secretaría de Gobernación encargado de la impresión de la papelería electoral. La iniciativa buscará equipar la institución, transparentar sus procesos e involucrar a universidades públicas en la fiscalización de sus actividades.
Finalmente, la titular del Ejecutivo rechazó que las investigaciones y revisiones en torno a la proveeduría del INE impacten negativamente en la imagen de su administración. “¿Qué dijeron? No, ahora sí, le vamos a pegar a la Presidenta y al movimiento de transformación. No. Porque aquí hay autoridad política y moral”, concluyó.
