Conoce la historia del emblemático “Callejón del Chango”
*.- Callejón 7 de Noviembre (conocido popularmente como Callejón del Chango y anteriormente como Callejón de los Ferrocarrileros)
Willy Trápaga
Reportero de Crónica TB
Se llevó a cabo la esperada inauguración de la obra de pavimentación y mejora urbana realizada por el Presidente Municipal, vecinos del tradicional sector conformado entre el Callejón 7 de Noviembre y el tradicional “Callejón del Chango” se preparan con labores de limpieza general para celebrar un momento histórico que llevaban años esperando.
Aunque oficialmente la arteria ha sido denominada Callejón 7 de Noviembre —gracias a gestiones impulsadas durante años por vecinos como Pachito Osorio, José Osorio y el respaldo del patronato encabezado por la Señora Cecilia—,la memoria colectiva de los terrablanquenses lo mantiene vivo bajo un apelativo entrañable y singular: el Callejón del Chango.
La historia de este peculiar nombre se remonta a mediados de la década de los 80 (entre 1983 y 1984), cuando llegó a una de las viviendas del lugar una pequeña mona. Según relata la familia Aguilar, el ejemplar fue un regalo para un tío, pero debido a las condiciones de espacio iniciales, fue trasladado al solar de la familia Aguilar, donde abundaba la vegetación.
La primate habitó el lugar durante casi 12 años, convirtiéndose rápidamente en la sensación y el punto de referencia de todo el barrio, incluso en los tiempos en los que el callejón aún era de terracería.
“Era la sensación del barrio. Antes de que estuviera pavimentado, la gente ubicaba el callejón por el changuito. Incluso hasta la fecha, la gente pregunta por el Callejón del Chango porque aún no lo perciben del todo como 7 de Noviembre”, relata un miembro de la familia Aguilar.
Los vecinos recuerdan a la mona no solo como un atractivo local, sino como un integrante más de la familia y de la comunidad. De carácter territorial, la mascota rechazaba a otros machos que intentaban acercársele, pero guardaba un profundo apego con el Señor Aguilar, cabeza de familia.
La anécdota más emotiva que guardan los habitantes ocurrió tras el fallecimiento del dueño de la casa. Según relatan sus familiares, a los 15 días de la partida del señor, la changuita dejó de comer por completo. Pese a la atención veterinaria, el animal tristemente falleció, un deceso que la familia atribuye a la profunda tristeza de haber perdido a su compañero y cuidador.
“La sepultamos como si hubiera sido una parte de la familia. Éramos jóvenes en ese entonces y era un orgullo tener un animalito así (…) Para nosotros es un legado y una historia muy bonita”, expresaron con emoción los familiares.
Con la conclusión de los trabajos de obra y la llegada de la esperada pavimentación, la identidad del lugar prevalecerá. Los vecinos recibieron con gran emoción la noticia de que el letrero oficial incluirá tanto el nombre de Callejón 7 de Noviembre como la mención del Callejón del Chango, honrando de esta forma la entrañable memoria urbana e historia que da vida y orgullo a este rincón de Tierra Blanca.
