Michael Torresini
Cualquier exceso causa siempre el opuesto de lo excedido. Normalmente evito de llamar mis salidas máximas, pero esta vez creo que sea atinado hacerlo, pues con muy pocas palabras expreso una enorme realidad aplicable a…todo. Las revoluciones son un perfecto ejemplo. Cuba siendo el ejemplo que todos conocemos: el exceso de corrupción de Fulgencio Batista, un títere de la mafia, fue la causa de la revolución. Ahora la vemos con todos sus problemas, debidos al claro hecho que el comunismo cómo lo planteó Karl Marx es perfecto, pero en la realidad empírica, en práctica, se vuelve utópico por la misma naturaleza humana tan injusta y codiciosa. Si los cabecillas tuvieron las dos cosas que se necesitan para el éxito-habilidad y voluntad, es decir habilidad y honestidad, sería un paraíso donde todos son iguales y prosperan en la economía centralizada que reparte ecuamente los salarios. Pero a falta de la competitividad, del interés personal, la producción se derrumba y la igualdad que el comunismo promete, sí se realiza en la igual pobreza de todos. En Venezuela hay todos los problemas del comunismo y ninguna de las ventajas-que sí hay en Cuba-asistencia médica y educación-ambos de primera y totalmente gratuitas. Además, en Cuba no hay armas, no hay drogas y, afuera de los descontentos y sus manifestaciones públicas, se puede decir que no hay violencia en Cuba, mientras Venezuela-que era un paraíso antes de Chávez, es el país más peligroso del continente, con una violencia callejera que nadie trata siquiera de frenar.
De allí sale el único lado verdadero y comprensible de Trump que quiere acabar con Maduro y su régimen, inclusive con el cártel venezolano llamado el Tren de Aragua. De allí llegamos al primer ataque con misiles a una embarcación el 2 de septiembre, creo la única que se pudo comprobar llena de droga. En este primer ataque murieron 11 personas, todas ellas miembros de la banda del Tren de Aragua. Lo que sigue siendo ilegal como es ilegal cualquier ejecución extrajudicial, pero con una buena motivación- que sería mejor si se hubiese pasado en aguas de EEUU…Trump ha ordenado no menos de 20 ataques en los últimos tres meses y ha matado a más de 80 personas desde septiembre. Él afirma que todas estas personas eran “peligrosos narcoterroristas” que amenazan a Estados Unidos. En realidad, hay pocas pruebas, o ninguna, de que la mayoría de las víctimas estuvieran implicadas en el crimen organizado. Y se ha comprobado que por lo menos uno de estos ataques fue contra una legítima lancha de pescadores.
Volvamos ahora a mi máxima, pero aplicada a lo que pasa ahora en lugar de lo que pasó hace 66 años: El exceso de la prepotencia de Trump lo está alejando más y más desde todo el mundo-ya sea desde el mundo socialista que desde el mundo capitalista cómo la misma Europa-todos buscando la independencia desde las prepotencias de EEUU:
