Cuando la música guardó silencio. Camelot.
LOS 10 AÑOS DE JUAN GABRIEL
Hace 10 años murió el gran Juan Gabriel. El mundo de la música enluteció y ya no volvió a sonar igual. No sé si aún le quedaba feeling para componer más canciones, pero las que legó a México y el mundo son más que suficientes para seguirle recordando.
Juan Gabriel falleció el 28 de agosto de 2016 a los 66 años en su residencia de Santa Mónica, California, a causa de un infarto agudo de miocardio. La causa de muerte determinada fue un infarto agudo de miocardio, provocado por una enfermedad cardiovascular aterosclerótica. El certificado también registró antecedentes de diabetes, hipertensión y neumonía. Su muerte ocurrió de forma repentina, apenas dos días después de haber dado su último concierto en The Forum, en Inglewood, California, como parte de su gira México Es Todo.
Murió joven, como han muerto muchas estrellas.
AQUEL CONCIERTO ORIZABEÑO
Toco el tema porque apenas dos meses antes de su muerte, un 24 de junio de 2016, Juan Gabriel estuvo en el Coliseo La Concordia, uno que es plaza de conciertos y que construyó como toreo el Ingeniero Luis Gutiérrez Príncipe, y aún sobrevive para eventos, alquilado por el Ayuntamiento de Orizaba. Fue un concierto muy recordado donde el “Divo de Juárez” cantó bajo la lluvia. Ocurrió apenas dos meses antes del fallecimiento del artista, el 28 de agosto de 2016.
Esa noche Juan Gabriel cantaría hasta el cansancio, ya se le veía la fatiga y la enfermedad que le aquejaba. Cantaba y necesitaba de un banco para descansar por ratos, pero no se rendía, vivía para el canto y como dice aquel ranchero, Vicente Fernández, ‘Mientras ustedes no dejen de aplaudir yo no dejo de cantar’.
La Concordia estaba llena. Juan Gabriel se hospedó en el hotel boutique frente al Palacio Municipal en la orizabeña calle Colón.
Hay varias fotos que hacen revivir esa historia. En una Juan Gabriel sale al balcón del hotel TRES79 y saluda a la gente que le gritaba y aplaudía. Todo en blanco, como era su vestimenta.
En su concierto en la noche se le veía el dolor en una pierna, fue atendido en el día por el Doctor Roberto
Arenas Díaz, y su Traumacenter, para que el Divo pudiera dar su concierto más relajado y sin dolor.
Murió al poco tiempo y todo México se volcó cuando llegaron sus cenizas a Bellas Artes, el pueblo lo despedía en llanto, sus canciones allí sonaban en los mariachis o en imitadores que entonaban las suyas.
Eterno Juan Gabriel, quise recordarlo la vez que llegó a esta tierra iluminada del Señor, aquí se fue muy contento por el cariño de la gente
Qué siga descansando en paz.
