* Vive tu vida de tal manera que cuando tus pies toquen el suelo en la mañana, el diablo se estremezca y diga: ¡En la madre, ya se levantó este güey! Camelot.
LA LUNA
La luna ha servido de inspiración, para que propios y extraños al paso de los años hablaran de ella o le dedicaran poesías melifluas y muy cargadas de pasión lunar y dulzonamente cursis. Melindrosa tal cual, la luna esperaba que alguien algún día posara sus pies sobre su suelo lunar. Hoy la luna aparece de nuevo porque, celebra 40 años en que perdió su virginidad, cuando el ahora pelón Neil Armstrong, tiró aquel lema rollero de un gran paso para la humanidad. Han celebrado los tres astronautas, Armstrong, Aldrin y Collins, sendos reconocimientos de aquella odisea que, algunos aseguran, no sirvió para nada, como nuestro Orfis.
LOS ASTRONAUTAS
Han paseado por todas partes y el Presidente Obama, un negro que era un chiquillo cuando aquella hazaña, les ha recibido a los pies de la Casa Blanca, sede del imperio. Los tres astronautas, como los cochinitos de Cri Cri, muchos besitos les dio su mamá cuando partieron al espacio, han comentado poco de aquel suceso que maravilló al mundo y que algunos escépticos aún no creen, hasta una película se hizo que ese descenso lunar fue en un set televisivo. Uno de ellos, Aldrin, se dio a la bebida y los otros dos deambularon sin pena ni gloria, bueno, la gloria siempre les acompañará porque, se les cataloga como grandes descubridores y, como escribió el periodista Raúl del Pozo, parte de la historia de aquellos pioneros: “Ulises era un embustero, el trato que dio Aquiles al cadáver de Héctor fue repugnante; Colón era un trincón, recomendó a los reyes que esclavizaran a los indios; Cortés abrió agujeros con broca en las naves condenando a muerte a sus hombres, ahorcó a Cuauhtémoc; Pizarro era aún más cruel que Cortés”. La historia de los primeros, los señala.
EL DIRECTOR DE SINFÓNICA
Mientras la luna se vuelve redondota, como una pelotota que alumbra el callejón, según tarareaba Pedro Infante, a Rafael Arias Hernández, que tiene mas pinta de director de sinfónica a la Karajan que de titular de Copladever, le ha salido el Creel y Corral que todos llevamos dentro, y acusó que los dados están cargados en la elección del rector de la UV, donde Lo-villo se apuntala para una reelección porfirista. Arias se queja y algunos dicen que traerá hasta a estas tierras al popular Juanito, para que le ayude en la batalla contra los fundamentalistas, y suelta una frase del Quijote: ‘Por la calle del ya voy, se va a la casa del nunca llegó.
