Al menos 64 personas han muerto y 58 más resultaron heridas de diversa consideración tras un grave accidente ferroviario registrado este miércoles en la provincia de Toledo, al sur de Madrid, confirmaron autoridades locales.
El siniestro ocurrió en las inmediaciones de la estación de Urda, cuando un tren AVE de la compañía Renfe, que transportaba a 378 pasajeros con dirección a Sevilla, impactó a alta velocidad contra una formación de la empresa Iryo con 174 personas a bordo —entre ellas un bebé—, la cual se encontraba presuntamente detenida sobre la vía.
De acuerdo con fuentes del Ministerio de Transporte, la fuerza del impacto provocó el descarrilamiento de dos vagones del tren Iryo, los cuales cayeron por un terraplén. Hasta el momento se contabilizan 40 víctimas mortales en la formación de Iryo y 24 en el tren AVE.
El presidente de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, advirtió que la cifra de fallecidos podría incrementarse en las próximas horas debido a la complejidad de las labores de rescate.

“La previsión es que, según los bomberos, vayan a aparecer aún más cadáveres (…). Todavía están pendientes los trabajos para desescombrar la zona y remover los amasijos del vagón. Es una tragedia sin paliativos”, declaró visiblemente conmovido durante una comparecencia ante los medios de comunicación.
Equipos de emergencia terrestres y aéreos, acompañados por unidades caninas especializadas y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), continúan trabajando en la zona del desastre para localizar a posibles supervivientes o recuperar los cuerpos atrapados entre los restos metálicos. Los heridos están siendo evacuados a diversos centros hospitalarios de la región.
Entre las personas afectadas se encuentra la exministra de Empleo, Fátima Báñez, quien figura como desaparecida según confirmaron fuentes de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).
A raíz de la colisión, la circulación en toda la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía quedó completamente suspendida. Las autoridades han solicitado a los usuarios que eviten acudir a las terminales ferroviarias, mientras que en estaciones emblemáticas como Atocha (Madrid) y Santa Justa (Sevilla) se registran severas aglomeraciones y largas esperas de viajeros varados.



