Tres veces al día
Por Ruperto
Está el tiempo enloquecido
y no sé por qué será
porque en la mañana está
el sol cual llama encendido,
quemando el re maldecido
y poniéndote a sudar,
se hierve el agua de mar
y a más de cuarenta grados
acaban deshidratados
los que salen a trotar.
Claro la piel te calcina
inundándote el sudor
y te viene un rancio olor
que ni el jabón elimina,
hay que meterse a la tina
unas tres veces al día,
restregarse con lejía
y usar del desodorante
con el perfume embriagante
que le aviloneo a mi tía.
A pesar que no me gusta
levantarme de la cama
me despierta la pijama
pues mojada no me ajusta,
y lo malo es que me asusta
el precio que tiene el clima,
porque aunque uno se anima
a echarse otro tarjetazo
la terminal da el rechazo,
no deja que se le exprima.
Debí de ser esquimal
y haber nacido en el polo
aunque ahí te pone virolo
la nevada que es bestial,
hay que prender el comal
y el carbón también es caro,
mejor chambearé en un faro
ahí siempre sopla la briza
el trabajo está de risa
y que te regañen, raro.
