Por Ruperto
Yo no se que traen ahora
en contra de los gorditos
y por estar redonditos
nos meten la aburridora,
sube a la caminadora,
¿por qué no vas a nadar?
o al menos peregrinar
el día de la Guadalupe,
o ya que te vas de chupe
pues vete corriendo al bar.
El día en que me casé
estaba yo muy llenito
y un amigo me echó un grito
“Juan Diego” ¿y saben por qué?,
porque dice que estampé
a la virgen en el manto
y que hoy el mayor encanto
que a mi vieja puedo dar,
no es si me voy a acostar
sino cuando me levanto.
Me amafié con la sirvienta
que me guarde las comidas
que yo me como a escondidas
huyendo de la sargenta,
lo bueno que cenicienta
tiene que colaborar,
pues si la llego a acusar
que se mete con mi chavo
mi vieja le quema el rabo
y me la manda a volar.
En fin que le voy a hacer
si con esto a nadie ofendo
yo voy a seguir comiendo
sin renunciar al placer,
ya resígnate mujer
que si he nacido mañoso
voy a seguir siendo un oso,
nadie me puede cambiar,
y ahora dame de cenar
algo que engorde sabroso.
