+. – Se había convertido en una queja de años (por contaminación e infección) en este punto de la ciudad donde los más afectados eran comerciantes con venta de alimentos.
Irene Terrones Ortiz
Reportera de Crónica TB
El drenaje en las calles de Serdán y Francisco Pavón Amador de esta ciudad fue causa no solo de muchas quejas y reportes sino también de molestia de ciudadanos y establecimientos de comida ubicados en este punto de la ciudad.
Afortunadamente, el Organismo Operador de Agua Potable y Alcantarillado atendió ayer el problema con el sistema de drenaje en este tramo de la avenida Aquiles Serdán, entre lo que son las calles de Vicente Guerrero y Francisco Pavón Amador.
El problema era prácticamente difícil de resolver, al menos así lo vivieron por mucho tiempo los amigos comerciantes ubicados en las calles ya mencionadas, son vialidades que colindan casi con carretera federal y la mayoría son de venta de comida, como rosticería de pollos, taquerías.

En esta misma periferia están otras negociaciones, pero los más afectados eran precisamente los de venta de alimentos, ya que continuamente padecían el problema del encharcamiento de las aguas negras en la esquina de Serdán y Francisco Pavón Amador.
En este punto, el cúmulo de aguas residuales era permanente, a pesar de que, dueños y encargados de los diferentes establecimientos se encargaban de reportarlo a OROAPA, no había una solución de fondo al problema.
“Si nos mandaban el Vactor metían la manguera para desazolvar y se limpiaba, pero era solo un mejoralito porque a los pocos días de nuevo teníamos el problema con el escurrimiento de las aguas negras”.

En más de una ocasión durante varios años la unidad Vactor se ocupa para el desazolve, pero ya fue hasta ayer que se atendió a fondo este problema de que a cada rato colapsaba el drenaje en este tramo de Serdán y Francisco Pavón Amador.
La maquinaria pesada se hizo cargo de levantar parte de la carpeta asfáltica de la avenida Serdán para hacer el retiro de la vieja tubería de drenaje.
Hubo necesidad, como explicaron comerciantes, de meter tubería nueva, en tanto, que la cuadrilla de trabajadores se dio a la tarea de hacer previamente una limpieza de hoya a hoya donde se cambió la vieja tubería por otra nueva línea para el escurrimiento de las aguas residuales y con ello evitar más brotes de aguas pestilentes que llegó a ser un foco de infección y contaminación para los comercios de alrededor.
