La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) Delegación Veracruz emitió un llamado enérgico a las autoridades de los tres órdenes de gobierno para frenar la espiral de violencia e inseguridad que impacta a los operadores del autotransporte en las carreteras y autopistas de la entidad y el país.
El delegado del organismo empresarial en el estado, Norberto Limón Ambrosius, advirtió que, aunque las cifras de robos y asaltos han mostrado una leve disminución, el nivel de agresividad contra los choferes ha alcanzado niveles inaceptables, dejando un saldo trágico de tres operadores asesinados en lo que va del año 2026.
“El robo de mercancía es un tema prioritario en la cámara. Hemos mencionado que el robo al transporte ha disminuido muy poco, pero lo que ha aumentado es la violencia; es algo que no podemos permitir. Nos siguen asesinando operadores y es un llamado enérgico a las autoridades para reforzar la seguridad”, aseveró el líder transportista.
De acuerdo con los registros estadísticos de la Canacar, la delincuencia organizada despoja de una unidad de carga a los transportistas cada 50 minutos en el país, situación que mantiene a Veracruz posicionado en el sexto lugar nacional en incidencia de robo al autotransporte.
En ese contexto, Limón Ambrosius reconoció las recientes acciones de procuración de justicia, como la detención del alcalde de Esperanza, Puebla, y de otros presuntos integrantes de bandas dedicadas al atraco de camiones, al recordar que esa zona representa uno de los puntos más críticos para el sector. Detalló además que el 70 por ciento de las mercancías que entran y salen por el puerto de Veracruz con destino al centro de la República transitan obligadamente por la autopista Orizaba-Puebla.
Para hacer frente a esta problemática, el dirigente anunció que sostendrá una reunión de trabajo con mandos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado con el fin de formalizar un mecanismo de coordinación operativa. El plan contempla habilitar canales de comunicación directa entre los empresarios del ramo y los ocho centros de comando C5 distribuidos en el territorio veracruzano, optimizando los tiempos de respuesta y rastreo ante cualquier contingencia.
