El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que una operación militar contra Cuba “es posible” y señaló que Washington mantiene planes activos para la isla. Las declaraciones ocurren mientras el gobierno cubano aprueba un paquete de 176 reformas económicas para ampliar su mercado interno en medio del bloqueo estadounidense.
En entrevista con Axios, el presidente Donald Trump sostuvo que Estados Unidos podría ejecutar en Cuba una acción similar a la realizada recientemente en Venezuela. Al ser cuestionado sobre esa posibilidad, el mandatario respondió: “Posiblemente, es posible”.
Trump añadió que “es turno de Cuba” y reveló que el secretario de Estado, Marco Rubio, participa de forma activa en la estrategia de su gobierno hacia el país caribeño.
Desde hace meses, Trump ha advertido al gobierno cubano que negocie “antes de que sea demasiado tarde”. La tensión bilateral escaló el 4 de junio, cuando el Departamento del Tesoro impuso sanciones financieras al presidente Miguel Díaz-Canel, a su esposa Lis Cuesta Peraza, a su hijastro Manuel Anido Cuesta y al coronel Alejandro Castro Espín, hijo del exmandatario Raúl Castro.
El 12 de junio, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró que “todas las opciones están sobre la mesa” al ser cuestionado sobre una posible operación para capturar a Díaz-Canel. Las declaraciones se dieron tras su visita a la Base Naval de Guantánamo.
Según reveló el diario Politico el 27 de mayo, el Pentágono concluyó meses de preparativos estratégicos en el Caribe. El despliegue incluye tropas, buques, destructores y aeronaves de vigilancia que permitirían una respuesta rápida si Trump autoriza una operación.
En paralelo, el Partido Comunista de Cuba (PCC) aprobó un paquete de 176 reformas económicas durante una sesión extraordinaria en La Habana. Las medidas buscan responder al deterioro económico, energético y social de la isla, agravado por el bloqueo petrolero de Estados Unidos.
Entre las iniciativas más relevantes destacan:
Descentralización y autonomía municipal: Los 168 municipios podrán autorizar empresas en sus territorios, administrar ingresos en moneda extranjera y establecer alianzas entre cooperativas y negocios privados.
Reestructuración del Estado: La Asamblea Nacional evalúa reducir el número de ministerios de 27 a 21 para simplificar la gestión pública.
Empresas estatales con mayor autonomía: Las cerca de 2,000 empresas públicas podrán disponer de sus utilidades, definir políticas salariales, gestionar su contabilidad y realizar comercio exterior por cuenta propia. También podrán aliarse con cooperativas y empresas privadas.
Apertura económica: Se contempla la entrada de “nuevos actores” en el turismo, el fomento a la inversión extranjera directa, especialmente de cubanos no residentes, y cambios en agricultura, comercio exterior y sector inmobiliario.
Cuba y Estados Unidos mantienen relaciones complejas desde hace más de seis décadas. El embargo económico impuesto por Washington está vigente desde 1962. Ambos gobiernos han sostenido diálogos intermitentes sobre migración, seguridad y cooperación, pero las diferencias políticas persisten.
El gobierno cubano calificó los comentarios de Hegseth como una amenaza contra la soberanía de la isla y cuestionó la postura de Washington.
