El presidente Daniel Noboa decretó un nuevo estado de excepción por “grave conmoción interna” en 10 provincias y tres municipios de Ecuador, ante el repunte de la violencia criminal. En paralelo, firmó el Decreto Ejecutivo 424 que autoriza el despliegue de militares extranjeros, principalmente de Estados Unidos, con inmunidad jurídica para apoyar operaciones contra el narcoterrorismo.
El Gobierno de Ecuador puso en marcha este 16 de junio un nuevo estado de excepción que estará vigente por 60 días, tras el aumento de homicidios y hechos violentos atribuidos a grupos ligados al narcotráfico. La medida abarca las provincias de Pichincha, Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Sucumbíos y Azuay, además de los municipios de La Maná, Las Naves y La Troncal.
De acuerdo con el decreto, entre el 1 de mayo y el 12 de junio se registraron 879 homicidios en las zonas incluidas en el estado de excepción. El Gobierno sostiene que la disposición busca contener la violencia asociada al crimen organizado y reforzar las operaciones de seguridad en los territorios con mayor conflictividad.
En paralelo, el presidente Daniel Noboa firmó el Decreto Ejecutivo 424, que autoriza formalmente el despliegue de militares extranjeros en territorio ecuatoriano, con especial énfasis en tropas de Estados Unidos. El documento les otorga inmunidad “conforme a los instrumentos y acuerdos internacionales suscritos por el país”.
La medida formaliza y amplía esquemas de cooperación que ya se ejecutaban en meses anteriores, como patrullajes marítimos y aéreos conjuntos entre fuerzas ecuatorianas y el Comando Sur de Estados Unidos en el océano Pacífico y zonas fronterizas.
Ambas decisiones se tomaron tras la visita de Noboa al Pentágono, donde se reunió con el secretario de Defensa de EU, Pete Hegseth, y con Stephen Miller, jefe Adjunto de Gabinete para Políticas y asesor de Seguridad Nacional.
Según un boletín de la Presidencia ecuatoriana, en el encuentro se analizaron mecanismos para fortalecer la interoperabilidad entre ambas naciones, impulsar inversiones conjuntas y coordinar operaciones contra el narcoterrorismo y la minería ilegal. Las autoridades coincidieron en profundizar la cooperación en defensa para enfrentar a redes criminales transnacionales.
El 1 de junio concluyó un estado de excepción previo de 60 días que incluyó toque de queda nocturno en Quito y Guayaquil. La nueva medida permite nuevamente el despliegue de militares en las calles, lo que ha generado denuncias de organizaciones de derechos humanos sobre actuaciones de la fuerza pública.
Ecuador se suma a otros países de Latinoamérica que han recurrido a estados de excepción para enfrentar crisis de seguridad. El Salvador mantiene desde 2022 un régimen de excepción contra las pandillas. Perú aplicó estados de emergencia entre 2022 y 2023 por protestas sociales y crimen organizado tras la destitución de Pedro Castillo. Chile mantiene la medida en la Macrozona Sur por el conflicto territorial vinculado a la causa mapuche. Bolivia también ha usado medidas excepcionales en periodos de alta conflictividad social y bloqueos.
