EN LA OPINION DE GOYO

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Empezaré mi comentario con una historia para que la escuche usted con mucha atención: “Un joven llamado José vivía con su papá y su mamá, creció y al casarse siguió viviendo en la casa con sus padres, con su esposa tuvo 3 hijos y aún así siguió viviendo en ese mismo hogar, al pasar los años sus hijos crecieron y ya eran muchos en la misma casa, con sus papás de edad muy avanzada la esposa le hizo una sugerencia a José y le dijo: “José sería bueno acondicionar la bodega para que tus papás vivan ahí, ya que de esa forma podemos estar con más espacios nosotros y nuestros hijos”, José accedió y así lo hicieron.

En el invierno José le indicó a su hijo mayor que le llevara un cobertor a sus abuelos para que no tuvieran tanto frío, después de varios días José fue a visitar a sus papás a la bodega y se percató que solo tenían la mitad del cobertor y les preguntó por la otra mitad y ellos le respondieron que su nieto solo les había llevado esa parte del cobertor que ahí tenían, inmediatamente José buscó a su hijo y le preguntó la razón por la que había llevado a sus abuelos únicamente la mitad del cobertor, el joven le dijo que la otra mitad la había guardado.

Que cuando José y su esposa fueran adultos mayores él también los llevaría a vivir a la bodega y entonces les daría la otra mitad del cobertor que había guardado para ese momento”.

Inmediatamente José fue por sus padres y los regresó a vivir a la casa donde vivían todos. Dice un refrán que “El miedo no anda en burro”. José se dio cuenta que el ejemplo que le estaba dando a sus hijos era lo que él y su esposa vivirían en el futuro. Moraleja: “Los valores son una calle de dos vías, si los quieres recibir, los tienes que dar”.

Los niños y los jóvenes de ahora no son otra cosa mas que el reflejo del abandono de los padres, los valores no son cuestión de dinero, porque tan imprudente puede ser el que tiene mucho como imprudente puede ser el que no tiene nada. A muchos se les olvidó que en el pasado cuando nuestros padres y nuestros abuelos pasaban frente a la bandera de México se quitaban el sombrero en señal de respeto, cuando entraban a un salón de clases, al salón ejidal o a una oficina pública también se quitaban el sombrero, es decir tenían valor cívico.

Los niños y jóvenes del pasado sabíamos que si nos portábamos mal en la escuela íbamos a tener dos llamadas de atención, la de los Maestros y la de nuestros padres en la casa. La triste realidad es que ahora quien está educando a los niños y los jóvenes no son los padres, sino el celular y los está educando mal.

Niños y jóvenes en motocicletas sin control, niños y jóvenes sin amor a la naturaleza, niños y jóvenes sin respeto por los padres y los abuelos no son por la modernidad de los tiempos, más bien son reflejo de una sociedad que se está olvidando de los valores más esenciales.

En los últimos años ha sido extraordinario el crecimiento tecnológico y científico que hemos experimentado, las computadoras y los teléfonos celulares son un ejemplo de ello, pero también ha sido muy grande la pérdida de los valores morales de nuestra sociedad: el respeto, la disciplina, el honor, la puntualidad y la empatía son solo algunos valores que se están perdiendo, es vergonzosa la corrupción que desde el poder se ha filtrado a toda la sociedad, diríamos que estamos atravesando una crisis de modelo de vida, y sin embargo sorprende el conformismo con el que parte de la sociedad lo contempla como si se tratara de una pesadilla de la que tarde o temprano despertaremos tanto los espectadores como las víctimas.

Esperamos que nos salven otros sin hacer absolutamente nada y eso no será posible. es necesario que recuperemos los valores morales que han sido sustituidos por la indiferencia y la actitud arrogante de la sociedad donde todo tiene un precio, donde todo se compra y donde todo se vende; es un derecho y una obligación restaurar la memoria y reclamar un futuro mejor para todos. Dejemos de quejarnos y hagamos lo que nos toca, eduquemos a nuestros hijos en la casa si no queremos que los eduquen en la calle porque ahí se educan muy mal.

TIEMPO DE CALIDAD DE LOS PADRES es la acción mágica para que los niños y jóvenes del presente sean los ciudadanos responsables del futuro… Si no queremos que nuestros niños y jóvenes nos abandonen mañana, entonces no abandonemos a nuestros adultos mayores hoy…