Reino Unido exige a la FIFA sancionar a Argentina por pancarta
El gobierno británico estalló tras la semifinal del Mundial, donde los jugadores de la albiceleste celebraron su pase a la final con una bandera que reivindica la soberanía de las islas. Javier Milei pide separar el futbol de la geopolítica.
La histórica rivalidad entre Argentina e Inglaterra sumó un nuevo y tenso capítulo, esta vez en el marco de la Copa del Mundo. El gobierno británico exigió formalmente a la FIFA una investigación exhaustiva luego de que los futbolistas de la selección argentina desplegaran una pancarta con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” tras eliminarlos en la semifinal con un marcador de 1 a 2.
La reacción desde el número 10 de Downing Street no se hizo esperar, lanzando una contundente declaración sobre la soberanía del archipiélago del Atlántico Sur, bajo dominio británico desde 1833.
“Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas (Falkland) sin duda lo son”, sentenció la portavoz del primer ministro británico, Keir Starmer.
El partido, celebrado en el estadio de Atlanta, Estados Unidos, ya estaba catalogado como de “alto riesgo” debido a la cargada historia entre ambas aficiones.
Las autoridades de seguridad de EE. UU. y la FIFA habían prohibido estrictamente el ingreso de banderas o insignias de carácter político, incluyendo las alusivas a las Malvinas. Sin embargo, la pancarta fue introducida clandestinamente al estadio y entregada a los jugadores tras el silbatazo final.
El ministro de Ciencia, Innovación y Tecnología del Reino Unido, Peter Kyle, calificó el gesto de los seleccionados argentinos como “totalmente inapropiado” y recordó que “uno de los principios fundamentales de la Copa del Mundo es que la política esté separada del fútbol”.
El gobierno británico reiteró que el compromiso con los isleños “nunca flaqueará” y basó su defensa en el derecho de autodeterminación:
En dicha consulta popular, los habitantes del archipiélago se pronunciaron de manera abrumadora (92% de los votos) a favor de permanecer bajo la soberanía del Reino Unido.
A pesar de la euforia por el pase a la final de la Copa del Mundo, el presidente de Argentina, Javier Milei, optó por mantener la cautela diplomática. Al ser cuestionado sobre el triunfo ante la escuadra inglesa y el polémico festejo, el mandatario pidió no vincular el resultado del partido con la disputa territorial, la cual —sostuvo— debe seguir los canales diplomáticos correspondientes.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido un dictamen oficial respecto a posibles sanciones para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) o suspensiones individuales para los jugadores involucrados.
