Michael Torresini
Cada día es la misma vaina, cada día lo que más sale en las noticias es la cara de Trump que empezaré a llamar El enemigo público. Antes lo llamaba Il capo di tutti i capi, cómo Al Capone, ahora cambio porque lo antecedente era en broma, o una metáfora chistosa, ahora es la pura verdad, la neta, cómo se dice en México; sí sólo en México, pues en otros países no se entiende la neta… Es el enemigo público afuera y adentro su país. La mayoría de los estadunidenses lo desaprueba. Cada uno de los 27 miembros de la Unión Europea se opuso contundentemente a las pretensiones de Trump de comprar Groenlandia. Digo 27 miembros ya que Inglaterra se separó en 2020 con el famoso Brexit-pese a esto fue la primera a aclarar su total desacuerdo con las pretensiones de Trump. Interesante el pormenor ya que finalmente estamos hablando de su propia madre: los gringos no sacaron su lengua desde los autóctonos, los Cherokees o los Navajos, sino desde los ingleses y son tan brutos que estropearon una lengua que originalmente competía con el francés por el primado en eufonía-una verdadera música para el buen oído.
A los americanos lo que le gusta es la acción, el resultado del pragmatismo de Chicago del comienzo del siglo pasado: Praxis en griego significa acción. Por esto no me gustó enseñar filosofía en Canadá, pero por lo mismo, afortunadamente, aprendí la quiropráctica que en la culta Europa de los 80s no se conocía mientras en Canadá ya era parte del seguro social. Canadá es parecido a EEUU culturalmente en el oeste donde estaba yo, pero en todo Canadá hay un sistema de salud federal totalmente distinto desde lo de su vecino sureño. Hasta puedo afirmar que EEUU es el último lugar donde escogería enfermar, mientras que Canadá el primer. Salud pública gratis para todo-y la quiropráctica se incluyó ya hace como medio siglo porque es la manera más segura, rápida y barata para solucionar cualquier problema de la columna vertebral. En Canadá casi no hay corrupción y el dinero público se emplea en la manera más conveniente para el público-y la quiropráctica es la número uno en este sentido, es decir obviamente por todo lo que puede curar: no puede curar ni el hígado ni el corazón, pero puede curar cualquier problema que tenga como causa vértebras desalineadas-que el quiropráctico realinea con facilidad usando simples y claras leyes de la física-que yo conozco bien ya que es parte de la filosofía que estudié antes, de hecho hasta publiqué un librecito de física en Italia…
Así que obedeciendo al pragmatismo aclaro que yo no cobro por la consulta, sino sólo si curo; que demoro entre uno y cinco minutos-mientras por contraste hablo y hablo porque la gente no entiende que TODO lo que sentimos lo sentimos por los nervios que salen desde la columna hacia TODO el cuerpo a través de las vértebras que, si no están en su lugar, son la causa de TODO, y su realineación la ÚNICA verdadera solución. En todo Norteamérica esto todos lo entienden-más o menos, aquí nadie, ni los médicos: he visto rodillas operadas para nada ya que la molestia en ellas era debida a vértebras desalineadas que inflaman los dos nervios que bajan desde la columna directamente al talón-y la rodilla es el ÚNICO punto de esta línea recta que se dobla continuamente. Realineando las vertebras que oprimen el nervio ciático y/o el tibial se acaba con el problema.
Si quieren entender esto que bien, pero si no quieren, si son masoquistas y le gusta el dolor o le fascina botar dinero con radiografías, tomografías y medicinas, adelante. Pero si vienen a curarse, ME TIENE QUE DEJAR CURARLOS, se tienen que relajar y dejarme hacer mi trabajo. En Canadá estudiamos tantito más de los médicos y no sabemos todo lo que ellos saben porque especializamos en esto y NO es posible que hagamos daño. Abundo en esto porque el otro día vino un tipo que no se podía quedar quieto y al final le dije que se fuera ya que me estaba enfermando a mi en lugar de dejarme curarlo.
