Michael Torresini
El exmandatario de Estados Unidos, Joe Biden, enfrenta un cuadro de salud complejo debido al avance de un cáncer de próstata diagnosticado en mayo del año pasado, solo cuatro meses después de concluir su mandato presidencial. Aquí quiero interrumpir las noticias para proponer algo que me sale desde el existencialismo que estudié y que sugiere que dejar una actividad satisfactoria disminuye exponencialmente las defensas del hombre.
Según reportes difundidos por la agencia AP Noticias a partir de una entrevista de su hijo Hunter Biden con la cadena BBC, la enfermedad ha avanzado de forma progresiva, afectando la movilidad y el bienestar físico del exdirigente de 83 años.
Según parece nadie se salva desde el establishment médico-farmacéutico que maneja la salud pública a su antojo y para su ganancia. Las drogas legales son más redituarías de las ilegales. Uno de los fármacos más viejo y por ende seguro para la hipertensión es Aldomet, es decir metildopa; en versión de patente cuesta seis cientos pesos y en Simi cincuenta y sirve igual. Ahora, aunque dijéramos que Simi no gana nada la comparación enseña una ganancia de mil dos ciento por ciento-superior a cualquier droga ilegal creo y sin cometer delito alguno. El establishment médico-farmacéutico maneja la salud en todo el mundo occidental y en los Estados Unidos particular.
La filosofía es la base de todo conocimiento y el primer médico era un filósofo-tan conocido por los galenos que hacen-o hacían el juramento hipocrático e Hipócrates no usaba medicina se curaba con lo que comía-ITA EGO FACEO, así cómo hago yo.
Por lo que va el cáncer el establishment golpea el tejido cancerígeno directamente-si lo mata por completo, lotería, pero muy seguido sale por otro lado porque, mientras las radiaciones tratan de matar el cáncer inevitablemente endeblecen nuestras defensas que SON nuestra salud. Así que se llega a la metástasis-que se vuelve prácticamente incurable ya que todos los huesos lo pueden transmiten a otros órganos. La gran diferencia entre este método universalmente usado y aceptado y el mío es que yo curo con lo que meto en la boca, es decir curo todo el cuerpo y lo más interesante aun es que todo lo que meto en la boca es anticancerígeno, así como es antihipertensivo, anti glucémico, anti todo-cura y previene cualquier afección sin absolutamente ningún efecto secundario sino todo lo contrario-nos deja fortalecido, depurado y como nuevo-incluyendo, claro está, nuestro bolsillo.
Los pormenores los indicaré pasado mañana, pero lo que me urge aclarar aquí y ahora es el concepto básico, concepto que sale desde el existencialismo que estudié-y que ningún médico parece entender-que me obliga siempre a plantear el hombre en su conjunto que no puede ser dividido en órganos por separado.
