Michael Torresini
Antier hablé de lo que más quiero obtener desde mi trabajo de quiropráctico-satisfacciones, lo dije y lo motivé muy claramente con mi larga soledad. Una de la cosa más insólita acerca de mi trabajo es que demoro unos minutos a curar y tengo que hablar mucho para que los pacientes entiendan su situación. En EEUU no hay mucha cultura, pero todos entienden que hace un quiropráctico, todos entienden que te realinea las vértebras subluxadas, desplazadas o de todo modo fuera lugar. Y haciéndolo, te quita todo problema. Aquí es una pesadilla aclarar las cosas, así como es una pesadilla que hagan todo lo bueno mañana. En Norteamérica, cuando uno se lastima acude de una vez con un quiropráctico, particularmente en Canadá donde es gratuito-aquí la misma ignorancia en materia, la confusión entre un doctor en quiropráctica y un huesero y los problemas que puede causar conlleva inevitablemente al miedo y la renuencia. A lado de estos factores, que describí acuciadamente, hay que sumar uno de los aspectos más detrimental del Modus Vivendi en México-lo de hacerlo todo mañana.
Esto es una premisa al relato que os contaré hoy que en sí mismo es un perfecto ejemplo. Me toca una pareja y me habla de su papa que está en cama tirado-al que rematé que a distancia todavía no he aprendido a curar-que me lo traigan, concluí-es que no podemos ni tocarlo por cuanto le duele. Yo enderezo las vértebras que son la única causa de todo problema así acabando con el problema permanentemente. Cuando se quedan sorprendido de mi eficiencia-le dolía tanto y ya le pasó, me preguntan si tienen que tomar algo-al que remato con fruición-una cerveza para celebrar…Pero en caso como esto, entonces sí que uso medicinas-y si un paciente es tan adolorido de no poderlo ni mover, tomar un AINE-anti inflamatorio no esteroide como el diclofenaco no es suficiente, hay que meterse lidocaína que es un anestésico, mismo que se usa en cirugía-y con un esteroide como la dextametasona que es un antiinflamatorio más potente de un AINE-diclofenaco, ketorolaco, etc. Una señora me preguntó si serviría el Tribedoce, así que aprovecho para aclar también esta laguna: CUALQUIER medicina para el dolor, ya sea de AINE o de esteroides, SIEMPRE está acompañada por lo que llamamos Tribedoce, es decir vitamina B3, 6 y 12; es que la vitamina B es la vitamina de los, o mejor dicho para los nervios-de allí a lo que digo siempre: todo lo que sentimos lo sentimos por los nervios y todos los nervios salen desde la columna a todo el cuerpo a través de las vértebras que, si no están en su lugar, son la causa de todo y su realineación la única verdadera solución. Yo solamente uso medicina, idealmente Neuralín piquetes, para que le pase por lo menos un poco el dolor así que yo pueda realinear las vértebras. Y esto hice ayer con el señor ya grande que no podía moverse: me lo trajeron-desde la camioneta a mi mesa de trabajo en una sábana-horizontal; le realineé las dos vértebras que estaban torturando el ciático y lo pusieron en la silla de rueda que usaba; pero yo le pedí que se levantara y lo pudo hacer sin problema-aunque aconseje que usara la silla hasta la siguiente sesión.
