Michael Torresini
El sábado falleció el filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas a los 96 años de edad. Habermas fue uno de los pensadores más importantes de la actualidad. Lo más conocido de ÉL es su famosa teoría, que conozco porque la he usada en tesis y tesinas ayudando licenciados en derecho cuando vivía en Boca. Las aportaciones de Jürgen Habermas al derecho se centran en su obra fundamental Facticidad y Validez (1992), donde postula que la legitimidad del derecho no proviene de mandatos divinos o morales impuestos, sino de la democracia deliberativa. El derecho moderno funciona como un puente o medio que une las exigencias éticas de la sociedad con las obligaciones del Estado.
El día antes, el viernes falleció el filósofo y sociólogo francés Edgar Morin a los 104 años, informó la Universidad Multiversidad Mundo Real Edgar Morin, institución dedicada a difundir su obra. Creo fue el filósofo más longevo y una de la razón de su larga vida es algo que he dicho en varia ocasiones-seguir trabajando, seguir siendo activo ya sea mental que físicamente. Edgar Morin recibió numerosos reconocimientos internacionales, entre ellos la Legión de Honor francesa y la Gran Cruz entregada por el presidente Emmanuel Macron con motivo de su centenario. Y a los cien años cumplidos dictó una conferencia en las Naciones Unidas.
Ahora algo que no se pueden leer en ningún lado, algo de mío. Acordémonos antes todo lo más importante, que nada es sin causa-de allí a una inevitable pregunta: ¿Porque ambos estos filósofos son también sociólogos? Por la influencia en el pensamiento moderno del existencialismo, particularmente desde Martin Heidegger. En diferentes ocasiones he dicho de la manera más concisa posible que el existencialismo deja los demás temas de la filosofía general para concentrarse en el hombre en tanto que existe, superponiendo la existencia a la esencia, base de toda filosofía.
De allí sobresale que el existencialismo es también una forma de humanismo-que se inserta inevitablemente en la sociología. Por esto estos dos grandes pensadores son también sociólogos, al igual de cualquier filósofo del último siglo.
Autor de una de las propuestas intelectuales más influyentes del último siglo, Morin cuestionó la fragmentación del conocimiento y desarrolló una mirada capaz de relacionar ciencias, filosofía, política, historia y cultura para comprender la realidad desde múltiples dimensiones. De allí a una de las cosas que repito más seguido-la de alejar el enfoque para ver el asunto en su totalidad, para no perderse en pormenores antes de haber entendido a cabalidad el tema tratado. La aplicación que debería interesar a todos está en la ciencia médica: los médicos conocen cada parte del hombre, pero no entienden bien que sea un hombre en su conjunto, pues el hombre es la única entidad del universo que no está formada por la suma de sus partes. El hombre tiene que ser planteado en su totalidad, donde la mente juega un rol fundamental, y un buen médico debe tomarlo en consideración.
