Michael Torresini
Antier dije que la quiropráctica es parte del seguro social desde medio siglo en Canadá. Hay un quiropráctico en cada colonia, a veces más que uno-y todos son pagados por el gobierno. También dije que el sistema de salud mexicano no es como lo de Dinamarca-que conozco poco, ni como lo de Canadá, que conozco muy bien por haberlo disfrutado durante una década-rápido, efectivo y totalmente gratuito. Ya he dicho que EEUU es el último lugar donde escogería enfermar-y Canadá el primer-de esto aspecto sobresale la diferencia principal entre los dos países-que últimamente se ha manifestado con un boicot férreo que los mismos ciudadanos han implementado contra los productos americanos. Sugiero los mexicanos hagan lo mismo, pues esta sugerencia mía tiene un efecto positivo inmediato en nuestra política y ayudaría nuestra presidenta en sobrellevar las continuas confrontaciones con Trump. Pero a largo término ayudaría a los mexicanos a crear un país primermundista, hecho de solidaridad.
García Márquez recibió el premio Nobel “por haber sabido expresar los problemas de Colombia en particular y de todo Latinoamérica en general sin mencionar un solo dato histórico#”. El Nobel es otorgado al autor, pero en este caso el mérito descrito se refiere principalmente a Cien años de soledad-que se llama de soledad en tanto que los habitantes de Macondo-una aldea de 20 casas de barro y cañabrava creada por el autor, no se ponen de acuerdo, no tienen solidaridad-que es lo que, precisamente, falta un poco en todo Latinoamérica. Solidaridad es la unión de un pueblo para defender su patria, no salirse con comentarios negativos de toda clase. El efecto benéfico para México se obtiene con los hechos, no con palabras.
Cambiando de tema: Hasta 500 miembros de las seis ramas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se han desplegado en el recinto de la Casa Blanca para recibir con máximos honores a los reyes británicos, Carlos III y Camila, que este martes comienzan una histórica visita de Estado a la antigua colonia, marcada por la tensión en las relaciones entre Washington y Londres, pero también por el fallido atentado contra Trump del sábado, que permite al monarca convertir el viaje en un abrazo de solidaridad hacia su anfitrión, que a fin de cuentas esto va de que el sucesor de Isabel II consiga seducirle y metérselo en el bolsillo. Definitivamente no hay un pueblo mejor que los ingleses en diplomacia. La cosa es clara desde la muy diferente manera de expresarse en el día a día. Los americanos dicen claramente las cosas, los ingleses las insinúan…Vaya, el problema en mi opinión es que Isabel era muy inteligente, mientras que su hijo es un idiota-y por una vez Trump acertó alabando el rey por “muy elegante”-pues es todo lo bueno que tiene.
