Michael Torresini
Antier llamé al rey Carlos 3ro un idiota. Ahora me disculpo y al mismo tiempo os presento con un breve resumen que os ayudará a aceptar mis venias. A lo largo de sus más de 70 años como heredero y su posterior ascenso al trono, el rey Carlos III ha protagonizado diversas polémicas, errores de protocolo, pifias y excentricidades que han marcado su imagen pública. Sus momentos más críticos incluyen escándalos amorosos, impaciencia en público y una reputación de caprichos personales elevados. La etiqueta, el formalismo en la familia real más importante del mundo, y en el país más formal del mundo es de una rigidez descomunal-y yo he escuchado personalmente a Carlos en una reunión para que firme algo llamar “bloody pen” una pluma que no servía-una imprecación brutal.
Pasado a lado, Carlos III se dirigió al Congreso de Estados Unidos el martes por la tarde, en la primera intervención de un monarca británico desde que Isabel II lo hiciera en 1991. Su presencia buscó reforzar la idea de una “relación especial” entre Estados Unidos y el Reino Unido, pese a las dudas que hoy la rodean. El discurso se produjo en un contexto incómodo. Días antes, trascendió que el embajador británico en Washington habría señalado en privado que la única relación verdaderamente prioritaria de Estados Unidos en la actualidad sería con Israel. Y no creo que haya algo de más correcto: alejemos el enfoque, veamos todo el asunto concisamente en su conjunto: lo que más quieren los americanos es la riqueza, el dinero y el poder enorme que tiene. La fuerza más grande de EEUU no es sólo su formidable armamento, sino también su formidable mercado. La cosa se ve más claramente si tomamos en consideración que un mercado es gente con dinero de gastar y gana de gastarlo-de allí a los odiados aranceles. Odiado por los exportadores, así como los mimos americanos que tienen que pagar más por su dispensa. Mis críticas se confirmaron cuando la suprema corte declaró ilegales estos aranceles y el gobierno de Trump tuvo que reembolsar 166, 000 millones de dólares-a Walmart le dieron más de diez millones…Me sorprende como todavía lo aguantan a esto loco megalómano que ahora quiere poner su foto en los pasaportes…
Para completar el cuadro falta recordarles que los judíos son los que tienen el dinero-el dinero de Manhattan es dinero judío, ellos son solamente el 0,2 % de la población mundial y tienen el 12 % de su riqueza-y la mayoría de ellos está en New York-aparte Israel.
Al mismo tiempo, mientras los legisladores tomaban asiento, se conoció que el exdirector del FBI, James Comey, había sido acusado nuevamente por el Departamento de Justicia bajo la administración de Donald Trump, en un escenario político ya marcado por tensiones.
