Michael Torresini
Para ser exitoso hay que tener dos cosas, habilidad y voluntad-es decir inteligencia y honestidad en el ámbito político-y creo que nuestra presidenta tengas estos dos elementos clave-aunque a veces me decepciona un poco. Me refiero a su comentario acerca de la noticia que más revuelo dio en la última semana-la recompensa de 50 millones de dólares para información que conlleve a la captura a de Maduro, es decir EL DOBLE de la que EEUU ofreció para la captura de Osama Bin Laden. Lo acusan de ser el jefe del cártel venezolano de los Soles y de ser socio del colombiano de Aragua y compinche del cártel de Sinaloa. Nuestra presidenta comentó lo siguiente al respecto: “En México no hay ninguna investigación, ni las autoridades tienen pruebas de que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, tenga vínculos con el Cártel de Sinaloa”. Lo que no me parece nada inteligente-ni es sabio que diga que nos manden pruebas. Normalmente es EEUU el abusivo, pero aquí lo es la Sheinbaum ya que no están acusando a México y no tienen ninguna obligación a comprobarnos nada.
Por mi parte no sé nada de estas acusaciones, pero tengo sólido elementos para suponer que sean ciertos-me los confirmó un venezolano, dueño de una agencia de viaje en Santo Domingo, donde estaba vacacionando hace ocho años: había ido en esta agencia para buscar un vuelo a Venezuela, de la cual tenía un excelente recuerdo, ya que no me gustó mucho la república dominicana y Caracas está cerquita. Entré con la intención de ir y la perdí por completo con lo que me dijo el honesto dueño.
No puedo confirmar las acusaciones delictivas de EEUU en contra de Maduro, pero puedo confirmar cabalmente su descripción histórica general-que antes de Chávez era uno de los países más próspero del continente: en el 1990 y 1991 me quedé unos meses en Venezuela por cuanto me gustaba; la seguridad era excelente; me acuerdo que me paseaba plácidamente por la avenida de Sabanagrande en el centro de Caracas a las tres de la noche sin ningún problema en absoluto. En Bogotá en cambio me atracaron dos veces… Ahora es exactamente todo lo contrario: Colombia es bastante segura y Venezuela es el país más peligroso del continente.
Y por arriba de mi experiencia personal, puedo aclarar que Venezuela era como EEUU desde la segunda guerra mundial: así como los europeos decimados (60 millones murieron) fluían a Norteamérica, iban también a Venezuela, particularmente desde Italia. Cuando yo la visité ya no era el receptor de inmigrantes, pero era el edén suramericano: todos eran relajaditos, amables y encantados con la vida. Por esto se llamaban los años de la pereza durante la presidencia de Carlos Andrés Pérez de 1989 a 1993.
La fiscal general de EEUU Pam Bondi habló del desastre de Venezuela empezando desde Chávez; porque a los gringo lo único que le interesa es evitar el comunismo, principalmente para tener mercados donde vender sus productos, pero yo quisiera aclarar que Chávez amaba su pueblo, era una persona decente, mientras que Maduro, que era simplemente su chofer, es un chofer pues, con muy escasa cultura e inteligencia y nada de lo bueno de su predecesor-un tirano sin ninguna moralidad que empezó a dañar el país imponiendo límites a los precios de los productos, lo que así comprobó una vez más la utopía del comunismo-hasta el derrumbe total de una economía donde ya nadie producía nada-y desde le desastre económico nació el narcotráfico, digamos como alternativa…
