jueves, mayo 7, 2026
spot_img

LO ÚLTIMO

DE FILOSOFÍA Y COSAS PEORES

 

Michael Torresini

Es curioso e interesante que en Canadá estudiamos dos ciento horas más de los galenos y NO sabemos todo lo que ellos saben. Simplemente concentramos en todo el sistema nervioso y el musculo-esqueletal, pero más que todo hacemos mucha práctica; por esto-y después de mucha experiencia, yo veo con la yema de los dedos, y NO necesito de radiografías: Una radiografía me muestra unas vertebras desplazadas. ¿Qué hago entonces? Las voy a buscar ¿contándolas? Una estupidez descomunal ya que con el sólo correr mis dedos las ubico de todo modo-y más fácilmente-y la realineo al mismo tiempo: todo muy efectivo, rápido y lógico. De allí a lo que se puede llamar servicio social: la gente bota mucho tiempo y dinero para saber lo que tienen, resonancias, etcétera cuando yo se lo voy a decir en un minuto o dos y sin cobro. Y si los curo, sólo si los curo cobro. Lo que pasa es que la gente no sabe nada de quiropráctica y así padecen la consecuencia de su ignorancia. Sócrates repetía “Sólo hay un bien, el conocimiento, sólo hay un mal, la ignorancia”.
Hace más de cinco años, cuando curaba por la vía, vino un tipo desde Córdoba; había dado tantas vueltas y gastado cómo ocho mil pesos para saber que tenía una hernia discal, pues era chiquita. Este ingeniero cordobés acudió conmigo y parecía contento de saber que tenía una hernia discal-contento de saberlo después de tantas vueltas. Le cobré cuatro ciento pesitos y salió sin hernia en quince minutos. Esto fue el caso más fácil. Y el más difícil fue lo que me trajo aquí hace quince años, el caso de Andrés Morán de La Victoria, que estaba tirado con tres hernias discales y una peligrosa cirugía como única alternativa. Demoré tres meses, desplazándome dos veces a la semana desde Boca del Río a La Victoria, pero lleva 15 años chambeando sin problema-y en ningún momento arriesgó lo que hubiera arriesgado con la cirugía.
Trabajo sólo las tardes EMPEZANDO a las tres ya que mi gran limitación es constituida por el hecho que las vértebras se acostumbran a estar fuera lugar; agrego que en Canadá, precisamente para evitar esto, se aconseja de pasar con un quiropráctico saliendo de bachillerato, es decir acabando de crecer. Hay varios quiroprácticos en cada colonia de cada ciudad canadiense y los paga el gobierno-que pasa la quiropráctica desde medio siglo ya que es la más segura y barata…Cada cosa se entiende mejor por medio de su opuesto, y la situación opuesta a la de mis pacientes es la de un señor que acaba de caerse, que tiene dos vértebras que están torturando el nervio ciático, por lo cual no puede pisar; entra en muletas-y sale corriendo. Quizá uno de los momentos más divertido de mi carrera fue hace unos años, cuando un tipo se iba olvidándose de sus muletas y que tuve que vocear, pues ya estaba en la camioneta y se iba a ir sin ellas.

Latest Posts

spot_imgspot_img

TE RECOMENDAMOS

error: Content is protected !!