Michael Torresini
Crecen las protestas en Los Ángeles por redadas migratorias: testimonio de Karla Estrada, activista y migrante. Lo copié ya que creo que los activistas que viven in situ sepan más de los políticos, y también sean más imparciales y honestos. Sobre las recientes declaraciones de la secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Kristi Noem, quien acusó a la presidenta mexicana de alentar las protestas, Estrada consideró que estas afirmaciones carecen de fundamento. A la conversación con la secretaria siguió la con su subsecretario-todo en un intento de aplanar las asperidades debidas a este tema, al abusivo, cruel e injusto trato a los inmigrantes. De hecho, Claudia y Marcelo trataron de poner abogados al alcance de los mexicanos detenidos, pero la prepotencia de Trump rinde cualquier esfuerzo al respecto inviable simplemente por la rapidez con la cual deporta a la gente. Me acuerdo el caso límite del mexicano deportado a Sudan de sur, uno de los países más violento del planeta-metieron ocho inmigrantes en un avión rumbo a Sudan ya que uno de ellos era de allí y nadie sabía desde cual aeropuerto despegó el avión. Prepotencia en todo aspecto.
Otro ejemplo de lo mismo: el senador demócrata Alex Padilla (demócrata de California) fue sacado por la fuerza de una conferencia de prensa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), esposado y obligado a tirarse al suelo por agentes del FBI, luego de intentar cuestionar a la secretaria Kristi Noem. Padilla, quien representa a más de 40 millones de californianos, gritó: “Soy el senador Alex Padilla, tengo preguntas para la secretaria”, justo antes de ser sometido por los agentes. Un video difundido por su oficina muestra cómo dos miembros del FBI y otro hombre no identificado lo sujetan del torso, lo empujan y lo tiran al piso para luego colocarle las esposas. Y ¿¡esta sería la nación de las libertades?!
Durante el incidente, Noem continuó su discurso, en el que insistía en “liberar” Los Ángeles del control “socialista” del gobierno local. ¿Socialista? California no es socialista, es simplemente el mejor estado de la Unión, el más civil, moderno y el más rico, lo que contrasta contundentemente con las voladas de esta mujer odiosa cómo su jefe, el capo di tutti i capi, actual jefe de la Casa Blanca.
El excelente gobernador de California, que no es socialista sino demócrata, está emprendido una verdadera cruciata en contra de las violentas redadas del ICE. Pues Trump y el gobernador de California, Gavin Newsom, mantienen un tenso pulso en torno a las protestas contra las políticas migratorias de la Casa Blanca que han sacudido Los Ángeles desde el fin de semana. La tensión escaló a un nuevo nivel tras el despliegue el domingo de la Guardia Nacional sin el consentimiento del gobierno californiano. La medida, ordenada por Trump en respuesta a las protestas contra las redadas migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), fue calificada como “ilegal” y “provocadora” por Newsom, quien demandó a la administración federal.
Este ICE se mete en el agro, en las fábricas-una de las cuales funciona al 35% de lo normal, según su propio dueño y uno de los muchísimos americanos que están más y más en contra de Trump. Lo mismito aplica a 12,000 estudiantes de Harvard, varios artistas e inclusive Michael Douglas que expresó su vergüenza por Trump y hasta se disculpó con México. Y POR FIN, Trump, declaró que por “sentido común” hay que ajustar la “agresiva política” en los sectores de la agricultura, la hotelería y el ocio, donde hay trabajadores sin papeles con 20 años de antigüedad que “son irremplazables”, según sus patrones, por lo que emitirá una orden en breve.
