A ritmo de claxons, pesadas unidades de carga y un profundo reclamo de justicia, familiares y el gremio transportista de la región de las Altas Montañas le dieron el último adiós a José Antonio de la Rosa Zárate, chofer orizabeño de 42 años que fue privado de la vida tras sufrir un asalto en el Estado de México.
El cortejo fúnebre partió recorriendo las principales calles del municipio hasta llegar al Panteón Municipal “Juan de la Luz Enríquez”, donde descansarán sus restos. Durante el trayecto, decenas de traileros custodiaron el féretro en la tradicional caravana conocida como “El último viaje”, una ceremonia con la que el sector rinde tributo a los operadores que pierden la vida en el cumplimiento de su labor.
A pie y detrás de la carroza, familiares y amigos acompañaron la movilización portando flores y exigiendo el esclarecimiento del crimen que hoy enluta a la comunidad de operadores de la zona centro del estado.
José Antonio inició su trayecto el pasado 21 de septiembre con destino a Toluca, transportando dos autotanques de carga. De acuerdo con los reportes de la familia y registros del vehículo:
Durante la madrugada del 21 de septiembre se perdió todo contacto con el conductor.
La última ubicación registrada por el sistema de monitoreo satelital marcó la caseta de Tultepec a las 03:25 horas, mostrando posteriormente un desplazamiento atípico hacia Ecatepec de Morelos.
Tras cinco días de búsqueda e intensas campañas en redes sociales, autoridades ubicaron los tanques abandonados en Ecatepec y, a escasos metros, localizaron el cuerpo sin vida de José Antonio con signos de violencia.
Este hecho reavivó la indignación y la exigencia del gremio de transportistas de carga a nivel nacional hacia las autoridades federales y de los estados de México y Puebla para reforzar de manera urgente la seguridad en los tramos carreteros conectores hacia el centro del país.
