Ana María Vela
Reportera de Crónica TB
Fotos: Noe Montalvo.
Todo comenzó con la grabación que le dejó su padre; en ella vaciaba su memoria de un vago recuerdo ocurrido entre los años 1945 a 1969. Un hecho que marcaría la vida de miles de Mazatecos y Chinantecos, expulsados por un gobierno Mexicano que en plan con Estados Unidos; determinó construir un vaso regulador de las aguas del Rio tonto y del Río Papaloapan. Causando la reubicación de los nativos de la región Oaxaqueña. En lanchas lograron sacar sus pocas pertenencias y así ser enumerados para acomodarlos en espacios de tierras entre los Estados de Veracruz y Oaxaca.
El autor nació en Nuevo paso Nacional y curso su educación primaria en la ahora escuela “Alfonso Villa Rojas” para forjarse como profesor en la Normal superior de la ciudad de México. Al cumplir con su jubilación y en plena pandemia, surge la idea de volver al cajón de los recuerdos y rescatar ese audio en cinta magnetofonica que le dejó su padre. Un tema fue enlazando a otro; y para corroborar datos, fechas y vivencias.
![]()
Empezó entrevistando a mucha gente, que como su padre, aún recordaban el desplazamiento a flor de piel. Tardo ¡5 años! en reestructurar la historia, en revivir y desempolvar las emociones guardadas, en su mayoría de nostalgia y frustración. En retomar los testimonios “Que están por ahí en la red, Pero no hay como conservarlas en físico, en papel, como libro de consulta para cuando se requiera” dijo en su presentación. Entrevistó a el compañero de la infancia, el tendero, el vecino; todos tenían algo que decir de esas vivencias.
Entrevistó al pintor de los murales del monumento a Miguel Alemán, su misión era pintar a la izquierda lo que fue y a la derecha, lo que sería; industria, desarrollo, ¡Un puerto! Con tecnificación, que jamás llegó. Desarraigarlos, moverlos de su sitio habitual, quedarse con sus tierras, fue algo que aún sigue doliendo. Sin embargo a donde van, llevan sus costumbres y tradiciones.
Cómo doña Mirna Luz, que aún porta con orgullo su huipil y le compartió sus recetas con sazón Mazateco, que ha merecido un apartado especial en el libro. Las “curanderas”, que visitó Adriana Cardozo Linares para hacerles su libro “Shamana” y “Una senda hacia la luz” entre muchos otros testimonios de Antropologos e historiadores. El texto es acompañado con fotos inéditas; cuya presentación inicial se realizó en la UPN Universidad Pedagógica Nacional de Tuxtepec, Oaxaca. Y en la escuela primaria “Alfonso Villa Rojas” dónde estudió el autor.
![]()
Y que lleva por nombre el de un antropologo, encargado de la distribución de los grupos de habitantes, y diseñador de las nuevas viviendas para ellos. “Los que nacieron del Río” es un libro que se distribuye en las escuelas del municipio de Temazcal y Tuxtepec. Está solo a la venta en esa institución educativa, son pocos ejemplares que fueron financiados por particulares, y de editorial propia del autor.
La convivencia estuvo enmarcada por personalidades del ámbito de la Cultura, el arte, la poesía, pintores, biólogas, antropólogos, escritores, periodistas e historiadores con raíces en la región Oaxaqueña. También haría uso de la voz el cronista de la ciudad, en su lengua materna; y la Tesorera municipal Dulce María Hermenegildo Bautista, para felicitar al autor y a sus colaboradores; que viajaron desde la ciudad de México y otros estados, para estar presentes en ese momento especial. “Nos podrán cortar las ramas, Pero jamás las raíces” reflexión que les dijera el director del plantel anfitrión, profesor Jorge Vicente García; a sus alumnos que allí, en la cancha, con libreta en mano; tomaban sus apuntes de la inusitada clase de historia.
![]()
Con el objetivo de que los niños comprendan el porqué de la lucha constante de sus padres, para ser escuchados en un mundo dónde al parecer, aún se les sigue ignorando en su voz y opinión; se les sigue relegando, menospreciado y marginado, por su condicion de “reacomodo” que aún no termina de encajar en el estado de Veracruz.
Pero a base de mantenerse unidos, firmes en sus usos y costumbres, la gente de “Los poblados”, pueblos que ni nombre tienen; confían en sensibilizar y hacer visibles su cultura, su identidad propia; que se acepten con respeto, orgullo y dignidad.
![]()
![]()
